
Renacimiento
Cuando Florencia volvió a mirar a los antiguos
En los siglos XV y XVI, artistas y pensadores italianos redescubrieron Grecia y Roma, pusieron al ser humano en el centro y crearon algunas de las obras más admiradas de la historia.
Un renacer
La palabra Renacimiento describe el renovado interés por la cultura de la Antigüedad grecorromana que surgió en Italia hacia el siglo XIV y se extendió por Europa durante los siglos XV y XVI. El pintor y escritor Giorgio Vasari habló en 1550 de una rinascita de las artes, y en el siglo XIX el historiador suizo Jacob Burckhardt consolidó la imagen del Renacimiento como el nacimiento del individuo moderno.
El precursor fue el poeta Francesco Petrarca (1304–1374), que buscaba manuscritos latinos olvidados en los monasterios. Nació así el humanismo: el estudio de la gramática, la retórica, la historia, la poesía y la filosofía moral de los antiguos, con el ser humano y su dignidad en el centro.
Por qué Italia, por qué Florencia
Italia estaba llena de ruinas romanas y de ciudades ricas gracias al comercio y la banca. Florencia, con unos 60 000 habitantes en el siglo XV, era una potencia textil y financiera. La familia Médici, banqueros de papas y reyes, gobernó la ciudad de hecho desde Cosme el Viejo en 1434 y se convirtió en el gran mecenas de artistas y sabios. Lorenzo el Magnífico (1449–1492) protegió a Botticelli y al joven Miguel Ángel. Tras la caída de Constantinopla en 1453, eruditos griegos que huyeron a Italia reforzaron el estudio del griego y de Platón.
Arte: perspectiva y naturaleza
El arquitecto Filippo Brunelleschi formuló las reglas de la perspectiva lineal hacia 1415 y levantó la gigantesca cúpula de la catedral de Florencia, terminada en 1436 sin cimbras de apoyo convencionales. Masaccio aplicó la perspectiva a la pintura y Donatello creó su David de bronce, el primer desnudo masculino de bulto redondo desde la Antigüedad. Sandro Botticelli pintó El nacimiento de Venus.
El llamado Alto Renacimiento, hacia 1490–1530, tuvo como centro a Roma, impulsado por papas como Julio II. Allí trabajaron tres gigantes:
- Leonardo da Vinci, pintor de La última cena y la Mona Lisa, ingeniero e inventor, que llenó miles de páginas de cuadernos con estudios de anatomía, máquinas y agua.
- Miguel Ángel, escultor del David (1504) y pintor de la bóveda de la Capilla Sixtina (1508–1512).
- Rafael, autor de La escuela de Atenas, donde retrató a Platón y Aristóteles en un templo clásico.
Dato curioso: para poder estudiar anatomía, Leonardo diseccionó unos treinta cadáveres a lo largo de su vida, y dibujó el feto en el útero con una precisión que no se superaría en siglos.
Más allá de Italia
Gracias a la imprenta, las ideas del Renacimiento se difundieron por toda Europa. En los Países Bajos, Erasmo de Róterdam escribió el Elogio de la locura (1511) y pintores como Jan van Eyck y Durero renovaron el arte del norte. Nicolás Maquiavelo analizó el poder sin moralismos en El príncipe (1513). En Inglaterra, William Shakespeare escribió sus grandes obras hacia 1590–1613, y en España el Siglo de Oro tuvo a Miguel de Cervantes, cuyo Quijote apareció en 1605.
Ciencia y nuevos mundos
El espíritu renacentista impulsó la observación de la naturaleza que llevaría a la revolución científica: Copérnico publicó su modelo heliocéntrico en 1543. Coincidió además con la Era de los Descubrimientos: el mundo de los europeos se ensanchó con los viajes de Colón y Magallanes. Las ideas renacentistas llegaron también a América, en la arquitectura y la pintura colonial y, más tarde, en el arte barroco de las misiones jesuíticas del Paraguay. El saqueo de Roma de 1527 y las guerras de religión marcaron el ocaso del período, que dio paso al Barroco.
Galería
¿Qué familia de banqueros fue el gran mecenas del Renacimiento florentino?
Conexiones
Seguí el hilo
Leonardo da Vinci
El genio que dibujaba el futuro con la mano izquierda
La Mona Lisa
La sonrisa más famosa (y vigilada) del mundo
La Capilla Sixtina
El techo donde Miguel Ángel pintó la creación del mundo
La imprenta de Gutenberg
Los tipos móviles que multiplicaron el saber
La revolución científica
Cuando el ser humano aprendió a interrogar a la naturaleza
William Shakespeare
El hijo del guantero que inventó lo humano en escena
Edad Media
Mil años entre castillos, catedrales y caminos de peregrinos
Era de los Descubrimientos
Cuando los océanos se convirtieron en caminos
El esqueleto humano
206 huesos vivos que sostienen, protegen y fabrican sangre
Mitología griega
Dioses celosos, héroes trágicos y monstruos que aún habitan nuestro idioma
Regla de tres
Si dos magnitudes son proporcionales, conocidos tres valores se calcula el cuarto.
La peste negra
La pandemia que mató a un tercio de Europa