Leonardo da Vinci

El genio que dibujaba el futuro con la mano izquierda

⏳ 1452–1519Renacimiento📍 Vinci, Toscana

Pintor de la Mona Lisa, anatomista, ingeniero y soñador de máquinas voladoras: Leonardo encarnó como nadie el ideal del hombre del Renacimiento.

El hijo ilegítimo de Vinci

Leonardo nació el 15 de abril de 1452 en Vinci o en la aldea vecina de Anchiano, en las colinas de Toscana. Era hijo ilegítimo del notario Ser Piero da Vinci y de una joven llamada Caterina. Esa condición le cerró las puertas de la universidad y del oficio de su padre, pero lo liberó de la educación clásica en latín: Leonardo aprendió mirando. Se describía a sí mismo como omo sanza lettere, un hombre sin letras.

En su adolescencia entró como aprendiz en el taller de Andrea del Verrocchio en Florencia, uno de los más prestigiosos de la ciudad. Allí aprendió pintura, escultura, metalurgia y mecánica. Según Giorgio Vasari, el ángel que pintó en el Bautismo de Cristo de su maestro era tan superior que Verrocchio decidió no volver a pintar, aunque probablemente se trate de una exageración.

Milán y la Última Cena

Hacia 1482 se trasladó a Milán al servicio de Ludovico Sforza. En su famosa carta de presentación se ofrecía sobre todo como ingeniero militar —puentes portátiles, cañones, carros blindados— y solo al final mencionaba que también pintaba. Durante casi dos décadas organizó fiestas, diseñó canales y modeló un gigantesco caballo de bronce que nunca llegó a fundirse: el metal se destinó a cañones ante la amenaza francesa.

Entre 1495 y 1498 pintó La última cena en el refectorio de Santa Maria delle Grazie. Experimentó con temple sobre yeso seco en lugar del fresco tradicional, y la pintura empezó a deteriorarse aún en vida del artista. Aun así, su composición dramática, con los apóstoles reaccionando como una ola a las palabras de Cristo, se convirtió en una de las imágenes más reproducidas del mundo.

La Mona Lisa y los cuadernos

Hacia 1503, de nuevo en Florencia, comenzó el retrato de Lisa Gherardini, esposa del comerciante Francesco del Giocondo. Nunca lo entregó: lo retocó durante años y lo llevó consigo hasta su muerte. La Mona Lisa, con su técnica del sfumato —transiciones de luz y sombra sin contornos marcados—, es hoy la gran estrella del Louvre.

Pero su obra más vasta está en sus cuadernos: más de 7.000 páginas conservadas, muchas escritas en escritura especular, de derecha a izquierda. Allí hay estudios de anatomía basados en la disección de unos 30 cadáveres, observaciones sobre las válvulas del corazón, diseños de máquinas voladoras inspiradas en murciélagos y aves, estudios de remolinos de agua y de fósiles que lo llevaron a dudar de que el diluvio bíblico explicara su presencia en las montañas.

Dato curioso: El Hombre de Vitruvio, su famoso dibujo de un hombre inscrito en un círculo y un cuadrado, ilustra las proporciones descritas por el arquitecto romano Vitruvio. Hoy aparece en la moneda italiana de un euro.

Los últimos años en Francia

Tras pasar por Venecia, Roma y de nuevo Milán, en 1516 aceptó la invitación del rey Francisco I de Francia, gran admirador suyo, y se instaló en la mansión de Clos Lucé, junto a Amboise. Llegó con su discípulo Francesco Melzi y varias pinturas, entre ellas la Mona Lisa. Murió allí el 2 de mayo de 1519. La leyenda de que expiró en brazos del rey es probablemente falsa, pero dice mucho de la veneración que despertaba.

Leonardo terminó muy pocas obras —se le atribuyen con seguridad menos de veinte pinturas—, pero su curiosidad sin límites lo convirtió en el símbolo eterno de la unión entre arte y ciencia.

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Leonardo da Vinci · Quiz1 / 4 · ★ 0

¿Por qué La última cena se deterioró tan rápido?