El sistema solar

Nuestro vecindario cósmico de 4.600 millones de años

⏳ Hace unos 4.568 millones de añosEón Hádico

Una estrella, ocho planetas, cinco planetas enanos reconocidos y miles de millones de cuerpos menores: así es la familia que gira alrededor del Sol.

Nacido de una nube que colapsó

Hace unos 4.568 millones de años, una nube de gas y polvo de la Vía Láctea empezó a colapsar sobre sí misma, quizás empujada por la onda de choque de una supernova cercana. Al contraerse giró cada vez más rápido y se aplanó en un disco. En el centro, la presión y la temperatura encendieron la fusión del hidrógeno: había nacido el Sol, que hoy concentra el 99,86 % de toda la masa del sistema. En el disco que lo rodeaba, granos de polvo se pegaron en guijarros, luego en rocas y finalmente en planetesimales de kilómetros de diámetro que chocaron hasta formar planetas.

Dos familias de planetas

Cerca del Sol hacía demasiado calor para que el agua y otros compuestos volátiles se congelaran, así que allí sólo sobrevivieron rocas y metales. Por eso los cuatro planetas interiores —Mercurio, Venus, la Tierra y Marte— son pequeños y rocosos. Más allá de la llamada línea de hielo, el hielo abundaba y los embriones planetarios crecieron lo suficiente como para atrapar enormes envolturas de hidrógeno y helio: así surgieron los gigantes gaseosos Júpiter y Saturno y los gigantes helados Urano y Neptuno. Júpiter, por sí solo, tiene unas 2,5 veces la masa de todos los demás planetas juntos.

Entre Marte y Júpiter se extiende el cinturón de asteroides, restos de un planeta que nunca llegó a formarse por la influencia gravitatoria de Júpiter. Su mayor objeto, Ceres, es hoy un planeta enano.

Las fronteras heladas

Pasado Neptuno, entre unas 30 y 50 unidades astronómicas (UA; 1 UA es la distancia media Tierra-Sol, unos 149,6 millones de km), está el cinturón de Kuiper, poblado por cuerpos helados como Plutón, Haumea, Makemake y Arrokoth. Mucho más lejos se postula la nube de Oort, una esfera de billones de núcleos de cometas que podría extenderse hasta unas 100.000 UA, casi a medio camino de la estrella más cercana. Nadie la ha observado directamente: se deduce de las órbitas de los cometas de período largo.

El viento solar infla una burbuja magnética, la heliosfera. Su límite, la heliopausa, fue cruzado por la sonda Voyager 1 en agosto de 2012, a unas 121 UA, convirtiéndose en el primer objeto humano en el espacio interestelar. La Voyager 2 la siguió en noviembre de 2018.

Del geocentrismo a las sondas

Durante casi 1.500 años dominó el modelo de Ptolomeo, con la Tierra en el centro. En 1543 Nicolás Copérnico publicó su modelo heliocéntrico; Johannes Kepler descubrió entre 1609 y 1619 que las órbitas son elipses, y Galileo aportó en 1610 pruebas telescópicas, como las lunas de Júpiter y las fases de Venus. Isaac Newton explicó en 1687 que una sola fuerza, la gravedad, gobierna todo el conjunto. Urano se descubrió en 1781 y Neptuno en 1846, este último predicho primero con lápiz y papel.

Dato curioso: el Sol, con todo su séquito, da una vuelta completa alrededor del centro de la Vía Láctea cada unos 230 millones de años. La última vez que estuvo en este punto de su órbita, los primeros dinosaurios apenas empezaban a aparecer.

Un sistema todavía en estudio

Hoy sabemos que el nuestro es sólo uno entre miles de sistemas planetarios conocidos, y que su arquitectura —planetas pequeños adentro y gigantes afuera— no es la más común. Misiones como Juno, Europa Clipper, JUICE y New Horizons siguen reescribiendo lo que creíamos saber sobre el lugar donde vivimos.

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El sistema solar · Quiz1 / 4 · ★ 0

¿Por qué los planetas interiores son rocosos y los exteriores gigantes?