
Exoplanetas
Otros mundos, otros soles
Hasta 1992 no se conocía ningún planeta fuera del sistema solar. Hoy hay más de 6.000 confirmados, y la búsqueda de un gemelo de la Tierra apenas empieza.
Una pregunta milenaria
¿Hay otros mundos? En el siglo XVI el filósofo Giordano Bruno defendió que las estrellas eran soles con planetas propios. Pero durante siglos fue imposible comprobarlo: un planeta es miles de millones de veces más tenue que su estrella y, visto desde la Tierra, está pegado a ella. La respuesta llegó recién a fines del siglo XX. En 1992 Aleksander Wolszczan y Dale Frail descubrieron planetas alrededor de un púlsar, el cadáver giratorio de una estrella, PSR B1257+12. Y el 6 de octubre de 1995 los suizos Michel Mayor y Didier Queloz anunciaron el primero alrededor de una estrella parecida al Sol: 51 Pegasi b, a unos 50 años luz.
Un hallazgo que rompió moldes
51 Pegasi b resultó ser un Júpiter caliente: un gigante gaseoso que da la vuelta a su estrella en apenas 4,2 días, mucho más cerca que Mercurio del Sol. Nadie esperaba algo así, y obligó a repensar cómo se forman los planetas: los gigantes pueden migrar desde lejos hacia el interior de sus sistemas. Mayor y Queloz recibieron por ello el Nobel de Física 2019.
Cómo se encuentran
Casi ningún exoplaneta se ve directamente. Se detectan por sus efectos:
- Tránsito: cuando el planeta pasa delante de su estrella, el brillo de esta baja una pequeña fracción. Es el método más productivo.
- Velocidad radial: el planeta hace que la estrella se bambolee, y ese vaivén corre su luz hacia el azul y el rojo por efecto Doppler.
- Microlente gravitacional, imagen directa y astrometría, que completan el catálogo.
El telescopio espacial Kepler (2009–2018) vigiló unas 150.000 estrellas y descubrió más de 2.600 planetas confirmados, demostrando que los planetas son más numerosos que las estrellas en la galaxia. Su sucesor, TESS, rastrea desde 2018 casi todo el cielo. En septiembre de 2025 el archivo de la NASA superó los 6.000 exoplanetas confirmados.
Mundos asombrosos
La diversidad supera la imaginación: hay planetas que orbitan dos soles, como los de las películas; mundos de lava; gigantes más livianos que el telgopor; y una enorme cantidad de supertierras y minineptunos, tipos de planeta que no existen en nuestro sistema. Próxima Centauri b, descubierto en 2016, orbita la estrella más cercana al Sol, a 4,2 años luz, dentro de su zona habitable. El sistema TRAPPIST-1, a unos 40 años luz, tiene siete planetas del tamaño de la Tierra, tres o cuatro en la zona donde podría haber agua líquida.
Dato curioso: en 2022 el telescopio James Webb detectó por primera vez de forma clara dióxido de carbono en la atmósfera de un exoplaneta, el gigante WASP-39b, analizando la luz de su estrella filtrada a través de su aire.
¿Hay alguien ahí?
El siguiente paso es estudiar las atmósferas de planetas rocosos en busca de biofirmas: combinaciones de gases como oxígeno y metano que la geología difícilmente explique sin vida. Es una tarea delicada: el anuncio de una posible molécula biológica en el planeta K2-18b en 2025 fue recibido con fuerte escepticismo por buena parte de la comunidad científica. Misiones futuras como PLATO, de la Agencia Espacial Europea, y el Habitable Worlds Observatory que estudia la NASA buscarán gemelos de la Tierra alrededor de estrellas como el Sol.
Galería
¿Qué sorprendió de 51 Pegasi b?
Conexiones
Seguí el hilo
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Una máquina del tiempo de oro
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Nuestro vecindario cósmico de 4.600 millones de años
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Del caldo químico a la primera célula
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Nuestra galaxia, vista desde adentro
La vida de las estrellas
Somos polvo de estrellas
La luz y el color
Una onda, una partícula y un arcoíris escondido en el blanco
Plutón y los planetas enanos
El noveno planeta que dejó de serlo
Marte
El planeta rojo que alguna vez tuvo ríos