
La Luna
La compañera que nació de un choque
Nuestro único satélite natural se formó tras un impacto colosal, mueve las mareas, estabiliza el eje terrestre y se aleja 3,8 cm cada año.
Hija de una catástrofe
La hipótesis más aceptada sostiene que hace unos 4.500 millones de años un protoplaneta del tamaño de Marte, bautizado Theia, chocó de refilón con la joven Tierra. El impacto lanzó al espacio una nube de roca vaporizada que en poco tiempo se agregó para formar la Luna. Las muestras traídas por las misiones Apolo apoyan la idea: las rocas lunares tienen una composición isotópica casi idéntica a la del manto terrestre y muy poca agua y hierro, como esperaríamos de material arrancado de las capas externas de la Tierra.
Una cara oculta
La Luna mide 3.474 km de diámetro, poco más de una cuarta parte de la Tierra, lo que la convierte en el quinto satélite más grande del sistema solar y el mayor en relación con su planeta. Orbita a una distancia media de 384.400 km y tarda 27,3 días en dar una vuelta; como tarda exactamente lo mismo en girar sobre sí misma —un fenómeno llamado acoplamiento de marea—, siempre nos muestra la misma cara. El ciclo de fases, de luna nueva a luna nueva, dura 29,5 días, y en él se basaron muchos de los primeros calendarios humanos.
La cara oculta no es oscura: recibe tanta luz como la visible. Fue fotografiada por primera vez por la sonda soviética Luna 3 en 1959, y en 2019 la china Chang'e 4 fue la primera en aterrizar allí. En 2024 la Chang'e 6 trajo las primeras muestras de esa cara.
Mares que no son mares
Las manchas oscuras que forman la "cara" de la Luna son los mares, llanuras de basalto volcánico que rellenaron enormes cuencas de impacto hace más de 3.000 millones de años. Galileo, que en 1609 y 1610 vio por primera vez montañas y cráteres con su telescopio, demostró que la Luna no era una esfera perfecta. Sin atmósfera ni erosión, sus cráteres se conservan durante miles de millones de años. La gravedad lunar es de apenas un 16,5 % de la terrestre, y su temperatura oscila entre unos 120 °C de día y −170 °C de noche; en cráteres polares en sombra permanente se han medido valores cercanos a −250 °C y hay hielo de agua.
El motor de las mareas
La gravedad lunar deforma los océanos y produce las mareas: dos pleamares y dos bajamares aproximadamente cada día. Esa fricción frena poco a poco la rotación de la Tierra y, a cambio, empuja a la Luna hacia afuera. Los retrorreflectores dejados por los astronautas permiten medir con láser que la Luna se aleja unos 3,8 cm por año. Además, su presencia estabiliza la inclinación del eje terrestre, lo que habría contribuido a un clima más estable para la vida.
Dato curioso: el Sol es unas 400 veces más grande que la Luna, pero también está unas 400 veces más lejos. Esa coincidencia hace que ambos se vean casi del mismo tamaño en el cielo y permite los eclipses totales de Sol.
Huellas humanas
Entre 1969 y 1972, doce astronautas de seis misiones Apolo caminaron sobre la Luna y trajeron 382 kg de rocas y suelo. Sus huellas siguen intactas, porque no hay viento que las borre. Hoy el programa Artemis de la NASA y el programa lunar chino apuntan a volver con personas y establecer presencia en el polo sur lunar, atraídos precisamente por ese hielo, que podría transformarse en agua potable, oxígeno y combustible. En la mitología guaraní la Luna es Jasy, compañera de Kuarahy, el Sol.
Galería
¿Por qué vemos siempre la misma cara de la Luna?
Conexiones
Seguí el hilo
La llegada a la Luna
Un pequeño paso para un hombre
La Tierra como planeta
El único mundo conocido con vida
Galileo Galilei
El hombre que apuntó un telescopio al cielo
La gravedad
La fuerza más débil que gobierna el cosmos
Mitología guaraní
Tupã, Tau, Kerana y los siete hijos malditos
Los océanos
El planeta azul que apenas conocemos
El sistema solar
Nuestro vecindario cósmico de 4.600 millones de años
Mercurio
El mundo de los extremos junto al Sol
Tardígrados
Los osos de agua que sobreviven a casi todo
Ley de gravitación universal
Dos masas cualesquiera se atraen con una fuerza proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre ellas.