El origen de la escritura

Cuando la palabra aprendió a sobrevivir al silencio

⏳ c. 3400 a. C. – presenteEdad del Bronce📍 Uruk, Mesopotamia (actual Irak)

Hace más de 5.000 años, contables de Mesopotamia empezaron a marcar tablillas de arcilla. Así nació el invento que separa la prehistoria de la historia.

Fichas, sellos y cuentas

La escritura no nació para contar historias ni para escribir poemas, sino para llevar la contabilidad. En las primeras ciudades de Mesopotamia, templos y palacios necesitaban registrar cuántas ovejas, cuántas medidas de cebada o cuántos jarros de cerveza entraban y salían de sus almacenes. Durante milenios usaron pequeñas fichas de arcilla con formas distintas para cada producto; la arqueóloga Denise Schmandt-Besserat propuso que de esas fichas, y de las marcas que se imprimían en sobres de barro que las contenían, surgieron los primeros signos escritos.

Hacia el 3400–3200 a. C., en la ciudad de Uruk, aparecen tablillas con pictogramas y números: es la protoescritura cuneiforme. Con el tiempo, los escribas empezaron a presionar la arcilla con una caña cortada en bisel, que dejaba marcas en forma de cuña —de ahí el nombre cuneiforme, del latín cuneus—. Los signos dejaron de ser dibujos y pasaron a representar también sonidos, lo que permitió escribir nombres propios, leyes, cartas y, finalmente, literatura como la Epopeya de Gilgamesh.

Varias cunas

La escritura se inventó de manera independiente al menos tres o cuatro veces en la historia humana:

  • Egipto: los jeroglíficos aparecen hacia el 3200 a. C.; etiquetas halladas en la tumba U-j de Abidos podrían ser incluso anteriores.
  • China: las inscripciones en huesos oraculares de la dinastía Shang, hacia el 1200 a. C., ya muestran un sistema maduro, antepasado directo de los caracteres que se usan hoy.
  • Mesoamérica: olmecas y zapotecas desarrollaron signos propios, y los mayas crearon un sistema logosilábico completo con el que registraron historia dinástica y astronomía.

Los incas, en cambio, gobernaron un imperio enorme con los quipus, cuerdas con nudos que registraban números y quizá también otra información, un sistema que todavía no se ha descifrado del todo.

La gran simplificación: el alfabeto

Los sistemas antiguos tenían cientos de signos y solo una élite de escribas los dominaba. Hacia el 1900–1800 a. C., trabajadores semitas en Egipto adaptaron algunos jeroglíficos para representar solo consonantes: es la escritura protosinaítica. De ella deriva el alfabeto fenicio (c. 1050 a. C.), apenas 22 letras que los comerciantes difundieron por el Mediterráneo. Los griegos lo adoptaron y le añadieron vocales; de ahí surgieron el alfabeto etrusco, el latino que usamos para el español y el guaraní, y el cirílico.

Dato curioso: La palabra «alfabeto» viene de las dos primeras letras griegas, alfa y beta, que a su vez derivan de las fenicias alep («buey») y bet («casa»). Si se gira la A mayúscula, todavía se adivinan los cuernos del buey.

Descifrar a los muertos

Durante siglos, muchas escrituras antiguas fueron mudas. La piedra de Rosetta, hallada en 1799 durante la expedición de Napoleón a Egipto, contenía un mismo decreto del año 196 a. C. en jeroglífico, demótico y griego. Con ella, Jean-François Champollion anunció en 1822 que había descifrado los jeroglíficos. El cuneiforme se descifró a mediados del siglo XIX gracias a la inscripción trilingüe de Behistún, en Irán, y la escritura maya fue leída en gran parte durante la segunda mitad del siglo XX.

En Paraguay, el guaraní —una lengua de tradición oral— comenzó a escribirse con el alfabeto latino gracias a los misioneros; en 1639 el jesuita Antonio Ruiz de Montoya publicó en Madrid su Tesoro de la lengua guaraní. Hoy, cada mensaje que enviamos desde un teléfono sigue la misma lógica que aquellas tablillas de Uruk: fijar la palabra para que otro, en otro lugar y otro tiempo, pueda leerla.

Galería

El origen de la escritura · Quiz1 / 4 · ★ 0

¿Para qué se usaron principalmente las primeras escrituras de Mesopotamia?