China imperial
Dos mil años bajo el Mandato del Cielo
Desde la unificación de Qin Shi Huang en el 221 a. C. hasta la abdicación del último emperador en 1912, China fue el Estado continuo más duradero del mundo.
El primer emperador
Tras siglos de guerras entre reinos, el rey de Qin, Ying Zheng, unificó China en el 221 a. C. y se proclamó Qin Shi Huang, «primer emperador». Estandarizó la escritura, las monedas, los pesos y hasta el ancho de los ejes de los carros; unió tramos de murallas del norte, antecesoras de la Gran Muralla, y ordenó quemar libros que contradecían su doctrina. Para su tumba, cerca de la actual Xi'an, se modelaron miles de soldados de arcilla a tamaño natural: el ejército de terracota, descubierto por campesinos que cavaban un pozo en 1974.
La idea que sostendría al imperio durante dos milenios fue el Mandato del Cielo: el emperador gobernaba por voluntad celestial, pero si era injusto y estallaban desastres o rebeliones, el Cielo le retiraba su favor y una nueva dinastía ocupaba su lugar.
Han y Tang: los grandes siglos
La dinastía Han (206 a. C. – 220 d. C.) fue tan importante que la etnia mayoritaria de China aún se llama «han». Adoptó el confucianismo como ideología de Estado, abrió la Ruta de la Seda hacia Asia Central y Roma, y hacia el 105 d. C. el funcionario Cai Lun perfeccionó la fabricación del papel.
La dinastía Tang (618–907) convirtió su capital, Chang'an, en una de las ciudades más grandes del mundo, con más de un millón de habitantes, mercaderes persas, monjes budistas y poetas como Li Bai y Du Fu. China desarrolló un sistema único: los exámenes imperiales, formalizados bajo los Sui y vigentes hasta 1905, que seleccionaban funcionarios por su conocimiento de los clásicos y no solo por su linaje.
Inventos que cambiaron el mundo
Bajo los Song (960–1279), China fue probablemente la economía más avanzada del planeta. Usó papel moneda, la brújula para navegar y la pólvora en la guerra; hacia 1040, el artesano Bi Sheng creó tipos móviles de arcilla, cuatro siglos antes de Gutenberg.
Dato curioso: Entre 1405 y 1433, el almirante Zheng He dirigió siete expediciones hasta la India, Arabia y África oriental con flotas de cientos de barcos, algunos mucho mayores que las carabelas de Colón. Luego la corte Ming abandonó los grandes viajes.
Mongoles, Ming y Qing
En 1271, Kublai Kan, nieto de Gengis, fundó la dinastía mongola Yuan, que recibió a viajeros como Marco Polo. La dinastía Ming (1368–1644) expulsó a los mongoles, reconstruyó en piedra y ladrillo gran parte de la Gran Muralla que vemos hoy y levantó en Pekín la Ciudad Prohibida (1406–1420), con cerca de mil edificios.
La última dinastía, la Qing (1644–1912), de origen manchú, amplió las fronteras a su máximo, pero en el siglo XIX sufrió las guerras del Opio con el Reino Unido, que le arrebató Hong Kong en 1842, y la devastadora rebelión Taiping. La revolución de 1911 puso fin a la monarquía: el 12 de febrero de 1912 abdicó Puyi, un niño de seis años. Así terminaron más de dos mil años de China imperial.
Galería
¿Qué significaba perder el Mandato del Cielo?
Conexiones
Seguí el hilo
La Gran Muralla China
Dos mil años de piedra contra las estepas
Confucio
El maestro que modeló el alma de China
La Ruta de la Seda
Miles de kilómetros que unieron Oriente y Occidente
Imperio mongol
Jinetes de la estepa que unieron Eurasia
Gengis Kan
El niño abandonado que forjó el mayor imperio terrestre
Marco Polo
El veneciano que le contó Asia a Europa
La imprenta de Gutenberg
Los tipos móviles que multiplicaron el saber
Budismo
El camino de un príncipe que renunció a todo para entender el sufrimiento
Regla de tres
Si dos magnitudes son proporcionales, conocidos tres valores se calcula el cuarto.
Terremotos
Cuando la Tierra libera su tensión
Algoritmo de Euclides
El máximo común divisor de dos números se obtiene reemplazando el mayor por el resto de dividirlo entre el menor, hasta llegar a cero.
Magnetismo
La fuerza invisible que guía brújulas y protege la vida