Mesopotamia
La tierra entre dos ríos, cuna de la ciudad y la escritura
Entre el Tigris y el Éufrates nacieron las primeras ciudades, la escritura cuneiforme, las leyes escritas y la base sexagesimal con la que aún medimos el tiempo.
Un milagro de barro y agua
Mesopotamia significa en griego «tierra entre ríos». Entre el Tigris y el Éufrates, en el actual Irak y partes de Siria y Turquía, la lluvia era escasa pero las crecidas dejaban suelos fértiles. Para aprovecharlos, sus habitantes construyeron canales y diques que exigían trabajo coordinado y autoridad. Así, en el IV milenio a. C., en el sur sumerio surgieron las primeras ciudades del mundo. Uruk llegó a tener quizás más de 40.000 habitantes hacia el 3000 a. C. Todo se construía con barro: casas, murallas, templos y hasta los documentos.
Los sumerios y la invención de la escritura
Hacia el 3300–3200 a. C., los administradores de los templos de Uruk empezaron a registrar cosechas, ganado y raciones con signos marcados en tablillas de arcilla. Con el tiempo, esos dibujos se convirtieron en cuñas trazadas con un cálamo: la escritura cuneiforme, que se usó durante unos 3.000 años para escribir una docena de lenguas.
Las ciudades-estado sumerias, como Ur, Lagash, Eridu y Nippur, eran gobernadas por reyes que se decían representantes de los dioses. En su centro se alzaban los zigurats, enormes torres escalonadas; el de Ur fue construido por el rey Ur-Nammu hacia el siglo XXI a. C. Los sumerios desarrollaron el sistema numérico de base 60, del que heredamos los 60 minutos de la hora y los 360 grados del círculo, y observaron el cielo con una precisión asombrosa.
Dato curioso: La Epopeya de Gilgamesh, sobre un rey de Uruk que busca la inmortalidad, es una de las obras literarias más antiguas del mundo e incluye el relato de un diluvio con un barco y aves enviadas para buscar tierra firme.
Imperios: de Acad a Babilonia
Hacia el 2334 a. C., Sargón de Acad unificó Mesopotamia y creó lo que muchos consideran el primer imperio de la historia. Más tarde, el rey Hammurabi de Babilonia (c. 1792–1750 a. C.) hizo grabar en una estela de basalto su célebre código: 282 leyes que regulaban el comercio, la familia, los salarios y los castigos, incluido el principio de «ojo por ojo». La estela se conserva hoy en el Museo del Louvre.
En el norte, los asirios construyeron un temible imperio militar con capitales como Nínive. Su rey Asurbanipal (siglo VII a. C.) reunió una biblioteca de miles de tablillas, cuyo hallazgo en el siglo XIX permitió conocer la literatura mesopotámica. Tras la caída de Nínive en el 612 a. C., el imperio neobabilónico de Nabucodonosor II convirtió Babilonia en una de las ciudades más grandes del mundo, con la azulada puerta de Ishtar y, según la tradición, los legendarios jardines colgantes.
El final y la herencia
En el 539 a. C., Ciro el Grande de Persia tomó Babilonia y Mesopotamia pasó a formar parte de otros imperios. Pero su legado es inmenso: la ciudad, la escritura, la rueda —documentada allí hacia el 3500 a. C.—, las leyes escritas, la astronomía, las matemáticas y las primeras epopeyas. Buena parte de lo que llamamos civilización empezó a orillas de esos dos ríos.
Galería
¿Para qué se usó en un principio la escritura cuneiforme?
Conexiones
Seguí el hilo
El origen de la escritura
Cuando la palabra aprendió a sobrevivir al silencio
La rueda
El invento redondo que tardó milenios en rodar
Imperio persa
El primer imperio que gobernó tres continentes
Antiguo Egipto
Tres mil años de faraones a orillas del Nilo
Edad del Bronce
La aleación que forjó los primeros imperios
Revolución neolítica
El día en que dejamos de perseguir la comida
Civilización del valle del Indo
Ciudades perfectas cuyo idioma nadie puede leer
Interés compuesto
El capital crece multiplicándose: los intereses ganados también generan intereses.
Las guerras púnicas
Roma contra Cartago: 118 años por el dominio del Mediterráneo
Islam
La revelación que nació en una cueva cerca de La Meca
Fórmula cuadrática
Da las soluciones de cualquier ecuación de segundo grado a partir de sus tres coeficientes.
Diferencia de cuadrados
La resta de dos cuadrados se factoriza como el producto de la suma por la diferencia de sus bases.