
La velocidad de la luz
El límite de velocidad del universo
Casi 300.000 kilómetros por segundo: la luz da siete vueltas y media a la Tierra en un segundo. Nada con masa puede alcanzarla, y su valor define el metro.
¿Instantánea o finita?
Aristóteles y luego Descartes creían que la luz se propagaba de manera instantánea. Galileo quiso comprobarlo hacia 1638 con dos personas en colinas lejanas destapando linternas por turnos; no detectó demora y concluyó que, si la luz tenía velocidad, era enorme.
La primera medición llegó del cielo. En 1676, en el Observatorio de París, el astrónomo danés Ole Rømer notó que los eclipses de Ío, una luna de Júpiter, se adelantaban cuando la Tierra se acercaba a Júpiter y se atrasaban cuando se alejaba. La diferencia, unos 22 minutos según él, era el tiempo que la luz tardaba en cruzar la órbita terrestre. Christiaan Huygens usó sus datos para estimar unos 220.000 km/s: incorrecto en cifras, pero la luz tenía, por fin, una velocidad finita.
Medirla en la Tierra
En 1849 el francés Hippolyte Fizeau envió un haz a través de los dientes de una rueda giratoria hacia un espejo a 8,6 km, entre Suresnes y Montmartre. A cierta velocidad de giro, la luz que volvía chocaba contra un diente y desaparecía. Obtuvo unos 315.000 km/s. Léon Foucault, con espejos rotatorios, logró en 1862 unos 298.000 km/s y demostró además que la luz es más lenta en el agua, argumento a favor de su naturaleza ondulatoria.
El estadounidense Albert Michelson dedicó su vida a refinar la cifra; en 1907 fue el primer estadounidense en ganar un Nobel de ciencias. Su experimento con Edward Morley en 1887 tuvo un resultado aún más importante: la luz viaja igual en todas direcciones, sin importar el movimiento de la Tierra.
Una constante de la naturaleza
En la década de 1860, James Clerk Maxwell calculó a partir de constantes eléctricas y magnéticas la velocidad de las ondas electromagnéticas y obtuvo un valor casi idéntico al de la luz. La luz era electromagnetismo. En 1905 Albert Einstein elevó esa velocidad a principio: es la misma para todos los observadores. Las consecuencias:
- Ningún objeto con masa puede alcanzarla; acelerarlo exigiría energía infinita.
- El tiempo se dilata y las longitudes se contraen al acercarse a ella.
- Masa y energía son equivalentes, con como factor de conversión en .
Desde 1983 la velocidad de la luz en el vacío vale exactamente 299.792.458 m/s por definición, y el metro se define como la distancia que recorre la luz en 1/299.792.458 de segundo.
Dato curioso: la luz del Sol tarda unos 8 minutos y 20 segundos en llegar a la Tierra, y la de la Luna, unos 1,3 segundos; cuando mirás el cielo nocturno, ves estrellas tal como eran hace años, siglos o milenios.
Mirar el pasado
Por eso la distancia astronómica se mide en años luz, unos 9,46 billones de kilómetros. La estrella más cercana, Próxima Centauri, está a 4,2 años luz. El telescopio James Webb observa galaxias cuya luz partió hace más de 13.000 millones de años, poco después del Big Bang.
La luz sí se frena dentro de los materiales: en el vidrio va a unos 200.000 km/s, y en 1999 la física danesa Lene Hau la redujo a 17 m/s en un condensado de Bose-Einstein. En la fibra óptica que sostiene internet, un mensaje entre Asunción y Madrid tarda decenas de milisegundos: el límite cósmico se nota hasta en los videojuegos en línea.
Galería
¿Qué fenómeno usó Rømer para estimar la velocidad de la luz?
Conexiones
Seguí el hilo
La teoría de la relatividad
Cuando el tiempo y el espacio dejaron de ser absolutos
E = mc²
La masa es una forma de energía: una cantidad minúscula de materia equivale a una cantidad gigantesca de energía, porque la velocidad de la luz al cuadrado es enorme.
La luz y el color
Una onda, una partícula y un arcoíris escondido en el blanco
Ecuaciones de Maxwell
Cuatro ecuaciones que describen todos los fenómenos eléctricos y magnéticos, y que revelaron que la luz es una onda electromagnética.
Albert Einstein
El empleado de patentes que dobló el espacio y el tiempo
Galileo Galilei
El hombre que apuntó un telescopio al cielo
Júpiter
El rey de los planetas
Telescopio James Webb
Una máquina del tiempo de oro
Internet
La red de redes que conectó a la humanidad
El sonido
Vibraciones que viajan por el aire hasta tu cerebro
El ojo humano
Una cámara viva de 24 milímetros
Leyes de los exponentes
Las reglas para multiplicar, dividir y elevar potencias, que extienden los exponentes a cero, negativos y fracciones.