Alejandro Magno

El rey que nunca perdió una batalla

⏳ 356–323 a. C.Antigüedad📍 Pela, Macedonia

En apenas trece años, un joven rey macedonio formado por Aristóteles conquistó el Imperio persa y llevó la cultura griega desde Egipto hasta la India.

El hijo de Filipo

Alejandro III de Macedonia nació en el verano del 356 a. C. en Pela, la capital del reino. Era hijo del rey Filipo II, que había convertido a Macedonia, un reino periférico y despreciado por los atenienses, en la mayor potencia militar de Grecia, y de Olimpia, una princesa del Epiro devota de cultos mistéricos que alimentó en su hijo la idea de que descendía de Aquiles y del propio Zeus.

A los 13 años su padre le dio un maestro excepcional: Aristóteles, que lo educó durante unos tres años en Mieza. Alejandro aprendió filosofía, medicina y literatura, y llevaría en sus campañas un ejemplar de la Ilíada anotado por su maestro, que según Plutarco guardaba bajo la almohada junto a un puñal. Por la misma época domó a Bucéfalo, un caballo que nadie podía montar: había notado que el animal se asustaba de su propia sombra y lo puso de cara al sol.

Con 18 años comandó la caballería en la batalla de Queronea (338 a. C.), que aseguró a Macedonia la hegemonía sobre Grecia. Dos años después, Filipo fue asesinado por uno de sus guardaespaldas durante una boda, y Alejandro, con 20 años, heredó el trono.

La conquista de Persia

En el 334 a. C. cruzó el Helesponto con unos 40.000 hombres para atacar al Imperio persa aqueménida, el mayor estado del mundo conocido. Venció en el río Gránico, y en el 333 a. C. derrotó al rey Darío III en Iso, donde capturó a la madre, la esposa y las hijas del monarca. En lugar de perseguir a Darío, bajó por la costa: tomó Tiro tras un asedio de siete meses, construyendo un dique hasta la isla, y entró en Egipto, donde fue recibido como libertador.

En el 331 a. C. fundó Alejandría en el delta del Nilo y visitó el oráculo de Amón en el oasis de Siwa, que lo saludó como hijo del dios. Ese mismo año aplastó definitivamente a Darío en Gaugamela, pese a enfrentar un ejército muy superior en número. Babilonia, Susa y Persépolis cayeron en sus manos; el palacio de Persépolis fue incendiado.

Dato curioso: Alejandro fundó o refundó numerosas ciudades con su nombre. Una de ellas, Bucéfala, a orillas del río Hidaspes en el actual Pakistán, honraba a su caballo, muerto tras la batalla librada allí.

Hasta el fin del mundo

Tras la muerte de Darío, asesinado por sus propios sátrapas, Alejandro se proclamó su sucesor y adoptó costumbres persas, lo que irritó a muchos de sus veteranos macedonios. Combatió durante años en Bactriana y Sogdiana, donde se casó con la princesa Roxana. En el 326 a. C. entró en la India y venció al rey Poro junto al río Hidaspes, en una batalla en la que enfrentó a elefantes de guerra.

Quería seguir hasta el Ganges, pero sus tropas, agotadas tras ocho años y miles de kilómetros, se amotinaron junto al río Hífasis. Alejandro tuvo que regresar. La travesía del desierto de Gedrosia, en el actual Baluchistán, causó enormes pérdidas.

Muerte y legado

En junio del 323 a. C., en Babilonia, cayó enfermo tras un banquete y murió días después, a los 32 años. Las causas —fiebre, malaria, tifoidea o envenenamiento— siguen debatiéndose. Sin un heredero adulto, sus generales, los diádocos, se repartieron el imperio en reinos como el de los Ptolomeos en Egipto y el de los Seléucidas en Asia.

Su verdadero legado fue el mundo helenístico: durante siglos el griego fue la lengua común del Mediterráneo oriental y Alejandría se convirtió en la capital intelectual del mundo antiguo. Julio César, según Suetonio, lloró ante una estatua suya en Hispania al pensar que a su edad Alejandro ya había conquistado el mundo.

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Alejandro Magno · Quiz1 / 4 · ★ 0

¿Cómo logró Alejandro domar a Bucéfalo?