
Civilización del valle del Indo
Ciudades perfectas cuyo idioma nadie puede leer
Hace unos 4.500 años, en el actual Pakistán y noroeste de la India, floreció una civilización urbana con calles en cuadrícula, desagües y una escritura aún sin descifrar.
Una civilización olvidada
Durante milenios, nadie recordó que existían. En la década de 1920, excavaciones dirigidas por arqueólogos indios como Daya Ram Sahni en Harappa (1921) y R. D. Banerji en Mohenjo-daro (1922) sacaron a la luz ciudades de ladrillo de enormes dimensiones. En 1924, el director del Servicio Arqueológico de la India, John Marshall, anunció al mundo el hallazgo de una civilización comparable a las de Egipto y Mesopotamia.
También llamada civilización harappa, se desarrolló a orillas del río Indo y de otro sistema fluvial hoy en gran parte seco, el Ghaggar-Hakra. Su fase urbana madura se sitúa entre el 2600 y el 1900 a. C. Ocupó un territorio de cerca de un millón de km², más grande que Egipto y Mesopotamia juntos, con más de mil asentamientos conocidos, entre ellos Dholavira, Rakhigarhi, Ganweriwala y el puerto de Lothal.
Urbanismo adelantado a su tiempo
Lo más asombroso es su planificación. Mohenjo-daro, que pudo albergar unas 40.000 personas, tenía calles orientadas según los puntos cardinales, manzanas regulares y una ciudadela elevada. Muchas casas contaban con baño y pozo propios, y sus aguas se volcaban a un sistema de desagües cubiertos que recorría las calles, algo que muchas ciudades europeas no tendrían hasta el siglo XIX.
Los ladrillos seguían una proporción estandarizada de 1:2:4 en todo el territorio, y también los pesos de piedra usados en el comercio. En la ciudadela de Mohenjo-daro se halla el Gran Baño, una piscina impermeabilizada con betún de unos 12 por 7 metros, quizás destinada a rituales de purificación.
Dato curioso: A diferencia de Egipto o Mesopotamia, los arqueólogos no han encontrado palacios, grandes tumbas reales ni monumentos de guerra en las ciudades del Indo, lo que alimenta el debate sobre cómo se organizaba su poder político.
Comercio, arte y un enigma
Los harappanos cultivaban trigo, cebada y algodón —son de los primeros en tejerlo— y comerciaban con lugares lejanos. Textos mesopotámicos mencionan una tierra llamada Meluhha, que muchos identifican con el Indo, de donde llegaban cornalina, marfil y maderas. En Lothal se ha interpretado una gran estructura de ladrillo como un muelle.
Su arte incluye miles de sellos de esteatita con animales, como un célebre unicornio, y la pequeña estatua de bronce conocida como la Bailarina, además del busto del llamado Rey Sacerdote. Los sellos llevan inscripciones en una escritura de unos 400 signos que nadie ha logrado descifrar: los textos son demasiado breves y no existe una inscripción bilingüe.
Un declive sin conquista
Hacia el 1900 a. C., las grandes ciudades se fueron despoblando. La vieja teoría de una invasión aria violenta ha sido descartada por la mayoría de los especialistas; hoy se piensa en una combinación de cambios climáticos, debilitamiento de los monzones, desplazamiento o desecación de ríos y declive del comercio. La población se dispersó hacia el este, a aldeas más pequeñas. Estudios genéticos recientes sugieren que sus habitantes son antepasados de buena parte de los pueblos del sur de Asia actual.
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La tierra entre dos ríos, cuna de la ciudad y la escritura
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