
Filosofía griega
Cuando los griegos dejaron de preguntar a los dioses y empezaron a preguntarse
Entre los siglos VI y IV a. C., un puñado de pensadores griegos inventó la forma de razonar que todavía usan la ciencia, la ética y la política.
Del mito al logos
Hacia el siglo VI a. C., en Mileto, una próspera ciudad griega de la costa de la actual Turquía, algunos hombres empezaron a buscar explicaciones del mundo que no dependieran de los caprichos de los dioses. A este paso se lo llama, con cierta simplificación, el paso «del mito al logos», de la narración a la razón.
El primero fue Tales de Mileto, quien según Heródoto predijo un eclipse de sol, probablemente el del año 585 a. C. Tales sostuvo que todo procede del agua. Su discípulo Anaximandro habló de lo ápeiron, lo indefinido, y dibujó uno de los primeros mapas del mundo; Anaxímenes propuso el aire. Lo importante no eran las respuestas sino la pregunta: ¿cuál es el principio (arjé) de todas las cosas?
Cambio, ser y átomos
Los debates se volvieron profundos. Heráclito de Éfeso afirmó que todo fluye y que «no podemos bañarnos dos veces en el mismo río»; para él la realidad es cambio y tensión de opuestos. En el otro extremo, Parménides de Elea sostuvo que el cambio es una ilusión de los sentidos y que el ser es uno, eterno e inmóvil. Pitágoras y su escuela creyeron que la estructura del universo es matemática. Y Demócrito de Abdera, con su maestro Leucipo, imaginó que todo está hecho de partículas indivisibles moviéndose en el vacío: los átomos, una intuición que la física recuperaría más de dos mil años después.
Sócrates, Platón y Aristóteles
En el siglo V a. C., Atenas se convirtió en el centro intelectual de Grecia. Allí Sócrates cambió el foco de la filosofía: del cosmos al ser humano. Recorría el ágora interrogando a sus conciudadanos sobre qué es la justicia, el valor o la virtud, y les mostraba que no sabían lo que creían saber. No escribió nada. En el 399 a. C. fue condenado a muerte por «corromper a la juventud» y no honrar a los dioses de la ciudad, y bebió la cicuta.
Su discípulo Platón fundó hacia el 387 a. C. la Academia, una de las primeras instituciones de enseñanza superior. En sus diálogos defendió que más allá del mundo cambiante existe un mundo de Ideas perfectas y eternas; la célebre alegoría de la caverna compara a los humanos con prisioneros que confunden sombras con la realidad. Aristóteles, alumno de Platón durante veinte años y luego tutor de Alejandro Magno, fundó el Liceo en el 335 a. C. y escribió sobre lógica, física, biología, ética, política, retórica y poesía. Su lógica dominó el pensamiento europeo durante casi dos mil años.
Dato curioso: La palabra «filosofía» significa «amor a la sabiduría» (philos, amor; sophía, sabiduría). Según la tradición, fue Pitágoras quien se llamó a sí mismo «filósofo», porque solo los dioses podían ser sabios.
Escuelas para vivir bien
Tras las conquistas de Alejandro, en la época helenística, la filosofía se orientó hacia una pregunta práctica: cómo alcanzar la felicidad en un mundo incierto. Epicuro propuso una vida sencilla, libre de miedo y rodeada de amigos; Zenón de Citio fundó el estoicismo; los cínicos como Diógenes despreciaron las convenciones sociales, y los escépticos aconsejaron suspender el juicio. Más tarde, el neoplatonismo floreció en Alejandría, donde enseñó la matemática y filósofa Hipatia.
La tradición suele fechar su final en el año 529, cuando el emperador Justiniano prohibió la enseñanza de la filosofía pagana en Atenas. Pero sus ideas sobrevivieron, en parte gracias a los traductores del mundo islámico, y llegaron a la Europa medieval, al Renacimiento y a la ciencia moderna. Cada vez que alguien pide definir un concepto, argumentar una idea o dudar de lo evidente, está siguiendo a los griegos.
Galería
¿Qué buscaban los primeros filósofos de Mileto?
Conexiones
Seguí el hilo
Sócrates
El tábano de Atenas
Aristóteles
El maestro de los que saben
Pitágoras
El sabio de Samos que vio números en todas las cosas
Estoicismo
La filosofía de un esclavo, un millonario y un emperador
Antigua Grecia
Ciudades de mármol que inventaron la democracia
Hipatia de Alejandría
La filósofa que enseñó matemáticas en la ciudad del Faro
El átomo
Lo indivisible que resultó divisible
El método científico
La herramienta más poderosa que inventó la humanidad
Mitología griega
Dioses celosos, héroes trágicos y monstruos que aún habitan nuestro idioma
Antigüedad clásica
Grecia y Roma, los cimientos de Occidente
Budismo
El camino de un príncipe que renunció a todo para entender el sufrimiento
Serie geométrica
Suma de términos que se multiplican siempre por la misma razón; si la razón es menor que 1, incluso infinitos términos dan un resultado finito.