
Teoría de la evolución
La idea que explicó la diversidad de la vida
Las especies cambian con el tiempo por selección natural. Darwin y Wallace lo propusieron en 1858, y hoy es el principio que da sentido a toda la biología.
Antes de Darwin
La idea de que los seres vivos cambian no nació con Charles Darwin. En 1809 el naturalista francés Jean-Baptiste Lamarck publicó Filosofía zoológica, donde proponía que los organismos se transforman y transmiten a sus hijos los rasgos adquiridos en vida, como la jirafa que estira el cuello. La explicación era errónea, pero instaló la pregunta. Al mismo tiempo, los geólogos mostraban que la Tierra era antiquísima y los fósiles revelaban criaturas que ya no existían. Faltaba un mecanismo.
El viaje del Beagle
En 1831, un joven Charles Darwin de 22 años se embarcó en el HMS Beagle para un viaje que duró casi cinco años. Recorrió las costas de Sudamérica, encontró fósiles de perezosos gigantes en la Argentina y en septiembre de 1835 llegó a las islas Galápagos. Allí notó que las tortugas y los sinsontes variaban de una isla a otra. Ya en Inglaterra, mientras estudiaba sus colecciones y criaba palomas, llegó a una conclusión: en cada generación nacen más individuos de los que pueden sobrevivir, y los que tienen variaciones ventajosas dejan más descendencia. Lo llamó selección natural.
Darwin pasó unos veinte años acumulando pruebas sin publicar. En 1858 recibió una carta del naturalista Alfred Russel Wallace, enviada desde las islas Molucas, que describía la misma idea. El 1 de julio de 1858 los trabajos de ambos se leyeron juntos en la Sociedad Linneana de Londres. El 24 de noviembre de 1859 apareció El origen de las especies, y su primera edición de 1.250 ejemplares se agotó de inmediato.
Las piezas que faltaban
Darwin no sabía cómo se heredaban los rasgos. La respuesta estaba en los guisantes de Gregor Mendel, publicados en 1866 pero ignorados hasta 1900. En las décadas de 1930 y 1940, científicos como Ronald Fisher, J. B. S. Haldane, Sewall Wright y Theodosius Dobzhansky unieron genética y selección en la llamada síntesis moderna. La evolución pasó a entenderse como el cambio en la frecuencia de los genes en las poblaciones, impulsado por:
- Selección natural, que favorece rasgos útiles.
- Mutaciones, que generan variación nueva.
- Deriva genética, el azar en poblaciones pequeñas.
- Flujo génico, la mezcla entre poblaciones.
Dato curioso: en 1973 Dobzhansky escribió una frase célebre: «Nada tiene sentido en biología si no es a la luz de la evolución».
Evolución en tiempo real
La evolución se puede observar. Desde 1973, Peter y Rosemary Grant miden los pinzones de la isla Daphne Mayor, en Galápagos, y comprobaron que tras una sequía en 1977 el tamaño promedio del pico aumentó en una sola generación. Desde 1988, el laboratorio de Richard Lenski cultiva bacterias E. coli que ya superan las 75.000 generaciones; en una de las líneas surgió la capacidad de digerir citrato. Los fósiles de transición, como el Archaeopteryx, hallado en 1861, o el pez con patas Tiktaalik, descubierto en 2004, muestran el camino entre grandes grupos. Y la resistencia de las bacterias a los antibióticos es evolución que ocurre en los hospitales cada día.
Galería
¿Qué mecanismo propuso Lamarck, luego descartado?
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