Genética

Del jardín de un monasterio a la edición de genes

⏳ 1866 – presenteSiglo XIX al XXI📍 Abadía de Santo Tomás, Brno, República Checa

Un monje cruzó miles de plantas de guisantes y descubrió las leyes de la herencia. Su trabajo fue ignorado 34 años y hoy sostiene la medicina moderna.

El monje de los guisantes

En el jardín de la abadía agustina de Santo Tomás, en Brno, el monje Gregor Mendel pasó entre 1856 y 1863 cruzando plantas de guisante. Cultivó unas 28.000 plantas y siguió siete rasgos sencillos, como el color de la semilla, amarillo o verde, o su forma, lisa o rugosa. Al cruzar plantas puras de semilla amarilla con otras de semilla verde, toda la primera generación salió amarilla. Pero en la segunda, el verde reaparecía en una proporción casi exacta de 3 a 1.

Mendel concluyó que cada rasgo depende de un par de «factores» heredados, uno de cada progenitor; que uno puede dominar sobre otro, y que se separan al formar las células reproductoras. Publicó sus resultados en 1866 en una revista local. Casi nadie los entendió. Murió en 1884 sin reconocimiento.

Redescubrimiento y nacimiento de una ciencia

En 1900, tres botánicos, Hugo de Vries, Carl Correns y Erich von Tschermak, llegaron por separado a resultados similares y encontraron el trabajo olvidado de Mendel. En 1905 el inglés William Bateson acuñó la palabra genética, y en 1909 el danés Wilhelm Johannsen propuso el término gen.

Faltaba saber dónde estaban los genes. En 1910, en la Universidad de Columbia, Thomas Hunt Morgan encontró una mosca de la fruta con ojos blancos entre miles de ojos rojos y demostró que ese rasgo viajaba en el cromosoma X. Su laboratorio, conocido como el «cuarto de las moscas», probó que los genes se ubican en los cromosomas. En 1913 su alumno Alfred Sturtevant, de 19 años, dibujó el primer mapa genético. Morgan recibió el Nobel en 1933.

Dato curioso: dos personas cualesquiera comparten alrededor del 99,9 % de su ADN. Todas las diferencias visibles entre los humanos caben en ese 0,1 %.

Descifrar el código

Con la doble hélice de 1953 se supo de qué estaban hechos los genes. En 1961, Marshall Nirenberg y Heinrich Matthaei descifraron la primera «palabra» del código genético: el triplete UUU indica el aminoácido fenilalanina. En pocos años se completó la tabla de los 64 codones, que es prácticamente universal: el mismo código sirve para bacterias, árboles y personas.

Desde entonces, la genética avanzó a saltos:

  • 1973: primera molécula de ADN recombinante, nacimiento de la ingeniería genética.
  • 1996: nace en Escocia la oveja Dolly, primer mamífero clonado a partir de una célula adulta.
  • 2003: se completa el Proyecto Genoma Humano.
  • 2012: la técnica CRISPR-Cas9 permite editar genes con precisión.

Genética y vida cotidiana

Hoy la genética está en todas partes. Permite diagnosticar enfermedades hereditarias como la fibrosis quística, identificar personas en investigaciones forenses, reunir a familias separadas y desarrollar cultivos resistentes a plagas y sequías. También abre preguntas éticas: hasta dónde es aceptable editar el genoma humano, quién puede acceder a los datos genéticos y cómo evitar la discriminación. En 2018, el anuncio en China del nacimiento de dos bebés con genes editados provocó una condena internacional y la condena a prisión de su responsable.

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Genética · Quiz1 / 4 · ★ 0

En la segunda generación de Mendel, ¿en qué proporción reaparecía el rasgo recesivo?