
El corazón
Una bomba que late 100.000 veces al día
Del tamaño de un puño y unos 300 gramos, el corazón bombea unos 7.000 litros de sangre por día. A lo largo de una vida late más de 2.500 millones de veces.
Un motor incansable
El corazón humano pesa entre 250 y 350 gramos y tiene más o menos el tamaño de un puño cerrado. Se ubica en el centro del pecho, levemente inclinado hacia la izquierda, entre los dos pulmones. En reposo late unas 60 a 100 veces por minuto, lo que suma alrededor de 100.000 latidos por día y más de 2.500 millones en una vida de 70 años. En cada minuto impulsa unos 5 litros de sangre, aproximadamente todo el volumen del cuerpo, y en un día, unos 7.000 litros.
Cuatro cámaras, dos circuitos
El corazón es en realidad dos bombas unidas. Tiene cuatro cavidades:
- Aurícula derecha: recibe sangre pobre en oxígeno de todo el cuerpo.
- Ventrículo derecho: la envía a los pulmones por la arteria pulmonar.
- Aurícula izquierda: recibe la sangre oxigenada que vuelve de los pulmones.
- Ventrículo izquierdo: la impulsa a todo el cuerpo a través de la aorta, la arteria más grande, de unos 2,5 centímetros de diámetro.
El ventrículo izquierdo tiene la pared más gruesa porque debe vencer la resistencia de todo el organismo. Cuatro válvulas —tricúspide, pulmonar, mitral y aórtica— impiden que la sangre retroceda; su cierre produce el clásico sonido «pum-pum» que se escucha con el estetoscopio.
El latido nace en el propio corazón. Un grupo de células especiales en la aurícula derecha, el nódulo sinusal, genera impulsos eléctricos que funcionan como un marcapasos natural. Por eso un corazón trasplantado late aunque sus nervios hayan sido cortados.
La revolución de Harvey
Durante más de 1.400 años dominó la teoría de Galeno, según la cual la sangre se producía en el hígado y se consumía en los tejidos, y pasaba de un lado al otro del corazón por poros invisibles. En el siglo XIII, el médico damasceno Ibn al-Nafis describió correctamente la circulación pulmonar. Pero el golpe definitivo llegó en 1628, cuando el inglés William Harvey publicó De motu cordis. Con un cálculo sencillo mostró que el corazón bombea en una hora más sangre de la que pesa una persona: era imposible que se fabricara tan rápido. Concluyó que la sangre circula en un circuito cerrado. En 1661, Marcello Malpighi vio con microscopio los capilares que conectan arterias y venas, la pieza que faltaba.
Dato curioso: en 1929, el médico alemán Werner Forssmann se introdujo un catéter por una vena del brazo hasta su propio corazón y caminó hasta la sala de rayos X para fotografiarlo. Fue despedido, pero en 1956 recibió el Nobel.
Medicina del corazón
En 1903, Willem Einthoven registró el primer electrocardiograma práctico y ganó el Nobel en 1924. En 1953, John Gibbon realizó la primera cirugía exitosa con máquina corazón-pulmón. En 1958, el sueco Arne Larsson recibió el primer marcapasos implantable. Y el 3 de diciembre de 1967, en Ciudad del Cabo, Christiaan Barnard realizó el primer trasplante de corazón entre humanos; el paciente, Louis Washkansky, vivió 18 días.
Hoy las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo: la OMS estima unos 17,9 millones de fallecimientos al año. Caminar, no fumar, controlar la presión y comer menos sal son las mejores formas de cuidarlo.
Galería
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El río rojo que recorre el cuerpo
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