La célula
El ladrillo de toda vida conocida
Cada ser vivo, de una bacteria a una ballena, está hecho de células. Tu cuerpo reúne unos 37 billones, y cada una es una fábrica química en miniatura.
Un hallazgo en un trozo de corcho
En 1665, el inglés Robert Hooke publicó Micrographia, un libro ilustrado con lo que veía a través de su microscopio. Al observar una lámina finísima de corcho, descubrió pequeñas cavidades ordenadas como un panal y las llamó cells, celdas, por su parecido con los cuartos de los monjes. Lo que Hooke vio eran en realidad paredes de células muertas, pero la palabra quedó para siempre. Pocos años después, el comerciante holandés Antonie van Leeuwenhoek, con lentes pulidas por él mismo que aumentaban unas 270 veces, describió en 1674 «animálculos» que nadaban en una gota de agua: los primeros seres unicelulares vistos por un humano.
La teoría celular
Hizo falta casi dos siglos para entender la importancia de aquello. En 1838 el botánico Matthias Schleiden propuso que todas las plantas están formadas por células, y en 1839 Theodor Schwann extendió la idea a los animales. En 1855 el médico Rudolf Virchow completó el cuadro con una frase en latín: omnis cellula e cellula, toda célula proviene de otra célula. Así nació la teoría celular, uno de los pilares de la biología moderna:
- Todos los seres vivos están formados por una o más células.
- La célula es la unidad básica de estructura y función.
- Toda célula surge de la división de una célula previa.
Dos grandes diseños
Existen dos tipos fundamentales. Las células procariotas, como las bacterias, carecen de núcleo: su ADN flota libre en el citoplasma y suelen medir entre 1 y 5 micrómetros. Las células eucariotas, propias de animales, plantas y hongos, son entre 10 y 100 veces más grandes y guardan su ADN dentro de un núcleo, descrito por Robert Brown en 1831. Además tienen orgánulos especializados: las mitocondrias producen energía en forma de ATP, el retículo endoplasmático y el aparato de Golgi fabrican y empaquetan proteínas, y en las plantas los cloroplastos captan la luz del Sol.
En 1967, la bióloga Lynn Margulis defendió una idea audaz que hoy es aceptada: mitocondrias y cloroplastos fueron alguna vez bacterias libres que quedaron atrapadas dentro de otra célula y terminaron convertidas en socias permanentes. Por eso conservan su propio ADN. Es la llamada teoría endosimbiótica.
Dato curioso: la célula más grande conocida es la yema de un huevo de avestruz, mientras que algunas neuronas humanas, como las que van de la médula espinal al pie, pueden superar un metro de largo.
Un cuerpo de billones
Un estudio de 2013 estimó que el cuerpo humano contiene unos 37 billones de células (3,7 × 10¹³) de más de 200 tipos distintos. La mayoría, por número, son glóbulos rojos, tan especializados que pierden su núcleo para cargar más hemoglobina. Cada día, millones de células mueren y son reemplazadas: las del revestimiento intestinal duran apenas unos días, mientras que muchas neuronas acompañan a la persona toda la vida.
La división celular, o mitosis, fue descrita con detalle por Walther Flemming en 1882, quien observó cómo los cromosomas se duplican y se reparten. Cuando ese proceso pierde el control, aparece el cáncer. Entender la célula es, por eso, entender la salud, la enfermedad y el origen mismo de la vida.
Galería
¿Qué observaba Robert Hooke cuando acuñó la palabra «célula»?
Conexiones
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El ADN
La doble hélice que escribe la vida
Bacterias
Los primeros habitantes de la Tierra
El origen de la vida
Del caldo químico a la primera célula
Genética
Del jardín de un monasterio a la edición de genes
La revolución científica
Cuando el ser humano aprendió a interrogar a la naturaleza
La sangre
El río rojo que recorre el cuerpo
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En la frontera entre lo vivo y lo inerte
Fotosíntesis
Cómo la luz del Sol se convierte en comida y oxígeno
Sistema inmunológico
El ejército que nos defiende sin descanso
Los pulmones
Una superficie del tamaño de un departamento dentro del pecho
La piel
El órgano más grande del cuerpo
Sistema digestivo
Un viaje de varios metros de la boca al intestino