Estación Espacial Internacional

Un laboratorio del tamaño de una cancha de fútbol

⏳ 1998–hoy

Habitada sin interrupción desde el 2 de noviembre de 2000, la EEI da 16 vueltas a la Tierra por día a 28.000 km/h y es la obra de ingeniería más cara de la historia.

Rivales que se volvieron socios

Tras la Guerra Fría, Estados Unidos y Rusia unieron sus proyectos de estaciones espaciales —la Freedom estadounidense y la Mir-2 rusa— en una sola. A ellos se sumaron Europa, Japón y Canadá. El 20 de noviembre de 1998 un cohete Protón lanzó el primer módulo, el ruso Zarya, y semanas después el transbordador Endeavour llevó el módulo estadounidense Unity para acoplarlo. El 2 de noviembre de 2000 llegó la Expedición 1 —el estadounidense William Shepherd y los rusos Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev— y desde entonces siempre ha habido personas viviendo en el espacio. La EEI es el proyecto de cooperación internacional más ambicioso de la historia, con un costo total estimado de más de 150.000 millones de dólares.

Una catedral en órbita

Armada pieza por pieza en más de 40 vuelos de ensamblaje, la estación mide unos 109 metros de largo —como una cancha de fútbol americano— y pesa cerca de 420 toneladas. Sus enormes paneles solares generan la electricidad, y su volumen presurizado equivale al de un avión jumbo o una casa de seis dormitorios. Orbita a unos 400 km de altura a unos 28.000 km/h, dando una vuelta a la Tierra cada 90 minutos: su tripulación ve unos 16 amaneceres y 16 atardeceres por día. Desde el suelo se la puede ver a simple vista, incluso desde Asunción, como un punto brillante que cruza el cielo en pocos minutos.

La estación no está "fuera" de la gravedad: allí la gravedad es todavía un 90 % de la de la superficie. Los astronautas flotan porque la estación y todo lo que contiene están en caída libre permanente alrededor del planeta.

Vivir sin peso

Una tripulación típica, de siete personas, trabaja en turnos de unos seis meses. Hacen unas dos horas diarias de ejercicio para frenar la pérdida de masa ósea y muscular. El agua se recicla incluyendo la orina y el sudor: el sistema recupera alrededor del 98 % del agua. Han pasado por ella más de 270 personas de más de 20 países.

Dato curioso: el astronauta Scott Kelly pasó casi un año seguido en la estación mientras su gemelo idéntico Mark permanecía en la Tierra. El estudio de los gemelos de la NASA, publicado en 2019, mostró cambios en su expresión genética, la mayoría de los cuales se revirtieron al volver.

Ciencia en microgravedad

En la EEI se han realizado miles de experimentos: crecimiento de cristales de proteínas para diseñar fármacos, estudio de llamas que en microgravedad son esféricas, cultivos de lechuga y flores, y el Espectrómetro Magnético Alfa, que busca rastros de antimateria y materia oscura en los rayos cósmicos. También es el banco de pruebas de las tecnologías que harán falta para viajar a la Luna y a Marte.

El final previsto

Desde 2011, tras el retiro de los transbordadores, las tripulaciones viajaron en naves rusas Soyuz y, desde 2020, también en la Crew Dragon de SpaceX, primera nave privada en llevar astronautas a la estación. La EEI envejece, y sus socios planean operarla hasta 2030. Luego será frenada por un vehículo especial, cuyo contrato la NASA adjudicó a SpaceX en 2024, para que se desintegre sobre una zona remota del océano Pacífico. Estaciones comerciales y la estación china Tiangong tomarán el relevo.

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Estación Espacial Internacional · Quiz1 / 4 · ★ 0

¿Por qué flotan los astronautas en la EEI?