Imperio inca
Tawantinsuyu, el imperio de los Andes
En menos de un siglo, los incas construyeron desde Cusco el mayor imperio de la América precolombina, unido por caminos, quipus y trabajo comunitario.
De reino local a imperio
Los incas llamaban a su imperio Tawantinsuyu, «las cuatro regiones unidas» en quechua. Durante siglos fueron un pequeño señorío del valle de Cusco. Hacia 1438, el príncipe Pachacútec derrotó a los chancas, que amenazaban la ciudad, se coronó Sapa Inca y emprendió una expansión fulgurante. Reconstruyó Cusco con muros de piedra de un ajuste tan preciso que no cabe una hoja de cuchillo entre los bloques, y ordenó construir, según muchos historiadores, el complejo de Machu Picchu.
Su hijo Túpac Yupanqui y su nieto Huayna Cápac llevaron las fronteras desde el sur de la actual Colombia hasta el centro de Chile y el noroeste argentino. En su apogeo, el imperio abarcaba unos dos millones de km² y quizá unos diez millones de personas de pueblos muy diversos.
Un Estado sin dinero ni mercados
El Tawantinsuyu funcionaba sin moneda. Su riqueza era el trabajo: cada comunidad, organizada en ayllus, debía prestar turnos de trabajo al Estado, la mita, en obras, ejército o minas. A cambio, el Estado almacenaba alimentos en miles de depósitos, las qollqas, y los redistribuía en épocas de escasez o en fiestas.
Los incas no tenían escritura alfabética, pero registraban censos, tributos y quizá relatos en los quipus, cordones con nudos de colores interpretados por especialistas, los quipucamayoc.
Dato curioso: Los chasquis, corredores de relevo apostados cada pocos kilómetros, podían llevar un mensaje unos 240 kilómetros por día. Según los cronistas, al Inca en Cusco le llegaba pescado fresco desde la costa.
El Qhapaq Ñan
La columna vertebral del imperio fue el Qhapaq Ñan, una red de caminos de unos 30.000 kilómetros que atravesaba desiertos, selvas y montañas a más de 4.000 metros de altura, con puentes colgantes de fibra vegetal como el de Q'eswachaka, que todavía se reconstruye cada año con técnicas ancestrales. Es Patrimonio de la Humanidad desde 2014, compartido por seis países.
La agricultura andina fue extraordinaria: terrazas o andenes en las laderas, centros experimentales como Moray y miles de variedades de papa, que se conservaba deshidratada como chuño. Gracias a los incas y a sus antecesores, la papa llegaría a alimentar al mundo.
Guerra civil y conquista
Hacia 1527, Huayna Cápac murió, probablemente de viruela, una enfermedad europea que llegó antes que los españoles. Estalló una guerra civil entre sus hijos Huáscar y Atahualpa, que acababa de vencer cuando Francisco Pizarro llegó con unos 170 hombres. El 16 de noviembre de 1532, en la plaza de Cajamarca, los españoles capturaron a Atahualpa con un ataque sorpresa con caballos y arcabuces. El Inca ofreció llenar una habitación de oro y dos de plata como rescate; los españoles cobraron el tesoro y lo ejecutaron el 26 de julio de 1533.
La resistencia inca continuó desde el refugio selvático de Vilcabamba hasta 1572, cuando fue capturado y ejecutado Túpac Amaru I. El quechua, sin embargo, sigue siendo hablado por millones de personas en los Andes.
Galería
¿Cómo funcionaba la economía inca sin dinero?
Conexiones
Seguí el hilo
Machu Picchu
La ciudadela inca suspendida entre las nubes
Imperio azteca
La ciudad sobre el lago que asombró a los conquistadores
Civilización maya
Astrónomos de la selva que dominaron el cero
Era de los Descubrimientos
Cuando los océanos se convirtieron en caminos
El pueblo guaraní
Los buscadores de la tierra sin mal
Caída de Tenochtitlan
El fin de la ciudad sobre el lago
La rueda
El invento redondo que tardó milenios en rodar
El cráneo
La caja fuerte del cerebro
La Vía Láctea
Nuestra galaxia, vista desde adentro