
Los dientes
El esmalte, la sustancia más dura del cuerpo
Tenemos dos denticiones: 20 dientes de leche y 32 permanentes. Su esmalte es el tejido más duro del cuerpo, pero no se regenera nunca.
Dos juegos para toda la vida
Los humanos somos difiodontos: tenemos solo dos denticiones. La primera, de 20 dientes de leche, empieza a asomar hacia los 6 meses de edad y suele estar completa a los 2 o 3 años. Desde los 6 años aproximadamente, esos dientes se caen y son reemplazados por la dentición permanente, de 32 piezas:
- 8 incisivos, con borde cortante, para morder.
- 4 caninos, puntiagudos, para desgarrar.
- 8 premolares, para triturar.
- 12 molares, incluidos los cuatro terceros molares o muelas del juicio, que aparecen entre los 17 y los 25 años, o nunca.
Los tiburones, en cambio, reemplazan sus dientes continuamente a lo largo de su vida, y pueden usar miles.
Anatomía de un diente
Cada diente tiene una corona, la parte visible, y una o varias raíces ancladas en el hueso maxilar. Está formado por capas:
- El esmalte, en la superficie, es el tejido más duro del cuerpo: cerca del 96 % es mineral, principalmente hidroxiapatita, un fosfato de calcio. Pero no tiene células vivas, así que no puede repararse.
- La dentina, debajo, es más blanda y amarillenta, y contiene microtúbulos que transmiten sensaciones: por eso duele cuando el esmalte se gasta.
- La pulpa, en el centro, con nervios y vasos sanguíneos.
- El cemento, que recubre la raíz y la une al hueso mediante el ligamento periodontal.
Dato curioso: los dientes son tan resistentes que a menudo son lo único que se conserva de un fósil. Buena parte de lo que se sabe de los primeros mamíferos proviene casi solo de sus muelas.
Odontología antigua
En Mehrgarh, en el actual Pakistán, se hallaron molares perforados con taladros de piedra hace entre 7.500 y 9.000 años, el registro más antiguo de odontología. Los etruscos, en Italia, fabricaron puentes dentales con bandas de oro hacia el siglo VII a. C. Las primeras escobillas con cerdas sobre un mango, parecidas a las actuales, aparecieron en China hacia 1498.
En 1683, Antonie van Leeuwenhoek raspó la placa de sus dientes y vio bajo el microscopio bacterias en movimiento. En 1728, el cirujano francés Pierre Fauchard publicó Le chirurgien dentiste, el primer tratado completo de odontología, y es considerado el padre de la odontología moderna. En 1844, el dentista estadounidense Horace Wells usó óxido nitroso, el «gas de la risa», para extraer muelas sin dolor, uno de los primeros pasos hacia la anestesia.
La caries, un problema global
En 1890, Willoughby D. Miller propuso que la caries se produce cuando bacterias de la boca fermentan azúcares y producen ácidos que disuelven el esmalte. Es la explicación que sigue vigente. El 25 de enero de 1945, la ciudad de Grand Rapids, en Estados Unidos, se convirtió en la primera del mundo en agregar flúor al agua potable, y las caries infantiles disminuyeron de forma notable.
Aun así, según la OMS, las enfermedades bucales afectan a cerca de 3.500 millones de personas, y la caries no tratada en dientes permanentes es la enfermedad más común del mundo. Para reemplazar dientes perdidos, en 1965 el sueco Per-Ingvar Brånemark colocó el primer implante dental de titanio, aprovechando que el hueso se une firmemente a ese metal, un fenómeno que llamó oseointegración.
Galería
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