El desierto del Sahara

El mar de arena que fue verde

📍 Norte de África

El mayor desierto cálido del mundo ocupa unos 9 millones de km². Hace apenas 6.000 años tenía lagos, hipopótamos y pastores, y su polvo todavía fertiliza el Amazonas.

Un desierto del tamaño de un continente

El Sahara —del árabe ṣaḥrāʾ, "desierto"— es el mayor desierto cálido de la Tierra: con unos 9 millones de km², es casi tan grande como Estados Unidos o China, y más de veinte veces la superficie de Paraguay. Sólo la Antártida y el Ártico, desiertos fríos, lo superan. Se extiende a lo largo de unos 4.800 km desde el Atlántico hasta el mar Rojo, y abarca total o parcialmente unos once países, entre ellos Argelia, Libia, Egipto, Malí, Níger, Chad, Mauritania y Sudán.

No todo es arena

La imagen de dunas infinitas es sólo parte de la verdad: los ergs, mares de arena, cubren alrededor de una cuarta parte del Sahara. El resto son mesetas pedregosas llamadas hamadas, llanuras de grava (regs), salares y macizos montañosos. En el Tibesti, en Chad, el volcán Emi Koussi se eleva a 3.415 m, y en invierno a veces nieva en sus cumbres. Algunas dunas superan los 150 metros de altura. Las temperaturas diurnas superan con frecuencia los 45 °C en verano, pero el aire seco y el cielo despejado dejan escapar el calor de noche, y en invierno puede helar.

El Sahara verde

El desierto no siempre fue desierto. Durante el Periodo Húmedo Africano, entre hace unos 11.000 y 5.000 años, pequeños cambios en la órbita y la inclinación de la Tierra intensificaron los monzones africanos. El Sahara se cubrió de sabanas, ríos y lagos; el lago Megachad llegó a ser más grande que el mar Caspio actual. Lo poblaron jirafas, elefantes, cocodrilos e hipopótamos, y comunidades de cazadores y luego pastores. Su memoria quedó grabada en las pinturas rupestres de Tassili n'Ajjer, en Argelia, con escenas de ganado y nadadores, y en la "Cueva de los Nadadores" de Egipto. Cuando el clima se volvió árido, muchas de esas poblaciones migraron hacia el valle del Nilo, lo que contribuyó al surgimiento del antiguo Egipto.

Dato curioso: el polvo del Sahara cruza el Atlántico y fertiliza el Amazonas. Mediciones satelitales estimaron que cada año llegan a la cuenca amazónica unos 27 millones de toneladas de polvo, con unas 22.000 toneladas de fósforo, un nutriente escaso en los suelos de la selva. Gran parte sale de la depresión de Bodélé, en Chad, el lecho seco de un antiguo lago.

Caravanas y ciudades

Durante siglos el Sahara no separó, sino que conectó. A partir de la difusión del dromedario en el norte de África, en los primeros siglos de nuestra era, las caravanas transaharianas llevaron sal, oro, cobre, telas y esclavos entre el Mediterráneo y el África occidental. Ciudades como Tombuctú, en Malí, se convirtieron en centros comerciales y de saber islámico, con bibliotecas de manuscritos que aún se conservan. Pueblos como los tuaregs, los "hombres azules" por el índigo de sus túnicas, desarrollaron formas de vida nómadas adaptadas a la escasez de agua.

Vida al límite

Pese a todo, el Sahara está vivo: el fénec, el zorro más pequeño del mundo, disipa calor con sus enormes orejas; la gacela dorcas obtiene casi toda el agua de las plantas que come, y los oasis, alimentados por aguas subterráneas antiguas, sostienen palmerales desde hace milenios. Bajo el desierto hay acuíferos fósiles inmensos, como el Sistema Acuífero de Arenisca de Nubia, que Libia explota mediante el "Gran Río Artificial". Esa agua, acumulada en épocas húmedas, no se renueva al ritmo en que se extrae.

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El desierto del Sahara · Quiz1 / 4 · ★ 0

¿Qué parte del Sahara está cubierta por dunas de arena?