El cerebro

86.000 millones de neuronas y una sola conciencia

Pesa alrededor de 1,4 kilos, apenas el 2 % del cuerpo, pero consume cerca del 20 % de su energía. Es el objeto más complejo que conocemos.

Lo que hay dentro de la cabeza

El cerebro humano adulto pesa entre 1,3 y 1,4 kilos y tiene la consistencia de un flan firme. Representa cerca del 2 % del peso corporal, pero consume alrededor del 20 % de la energía del cuerpo en reposo, el equivalente a una bombilla de unos 20 vatios. En 2009, la neurocientífica brasileña Suzana Herculano-Houzel desarrolló un método para contar sus células disolviéndolas en una «sopa» de núcleos y llegó a una cifra precisa: unos 86.000 millones de neuronas, acompañadas por un número similar de células gliales.

Cada neurona puede conectarse con miles de otras a través de sinapsis. Se estima que el cerebro tiene del orden de 100 billones de conexiones, una red más compleja que cualquier computadora construida.

Un mapa de regiones

  • La corteza cerebral, una capa arrugada de 2 a 4 milímetros de espesor, se encarga del pensamiento, el lenguaje y la percepción. Sus pliegues permiten guardar dentro del cráneo una superficie de unos 2.000 cm²; extendida, ocuparía más o menos lo que una funda de almohada.
  • Los lóbulos frontales planifican y controlan los impulsos; los occipitales procesan la visión; los temporales, el sonido y la memoria; los parietales, el tacto y el espacio.
  • El cerebelo, en la nuca, coordina el movimiento. Ocupa cerca del 10 % del volumen, pero contiene alrededor del 80 % de las neuronas.
  • El tronco encefálico controla funciones vitales como la respiración y el ritmo cardíaco.
  • El hipocampo es clave para formar recuerdos nuevos.

Dato curioso: el cerebro no tiene receptores de dolor. Por eso algunas cirugías cerebrales se realizan con el paciente despierto, que habla con los médicos mientras lo operan.

De Egipto a Cajal

El papiro Edwin Smith, un texto médico egipcio de hacia 1600 a. C., contiene la primera descripción escrita del cerebro y de cómo una herida en la cabeza puede paralizar el cuerpo. Aun así, muchos pensadores antiguos, como Aristóteles, creían que el corazón era la sede del pensamiento. En 1664, el inglés Thomas Willis publicó Cerebri Anatome y acuñó el término neurología.

En 1848, un accidente iluminó la relación entre cerebro y personalidad: una barra de hierro atravesó la cabeza del obrero estadounidense Phineas Gage, que sobrevivió pero cambió de carácter. En 1861 el francés Paul Broca estudió a un paciente que solo podía decir «tan» y localizó en el lóbulo frontal izquierdo una zona del lenguaje. En 1874, Carl Wernicke halló otra, relacionada con la comprensión.

El gran salto llegó con el español Santiago Ramón y Cajal, que a partir de 1888 demostró que el sistema nervioso está formado por células individuales, las neuronas, y no por una red continua. Compartió el Nobel de 1906 con Camillo Golgi, cuyo método de tinción había usado.

Un órgano que cambia

El cerebro no es fijo: se reorganiza con el aprendizaje, una propiedad llamada neuroplasticidad. Los taxistas de Londres, que memorizan miles de calles, muestran cambios en el hipocampo. Desde 1990, la resonancia magnética funcional permite ver qué regiones se activan al leer, recordar o sentir miedo.

Galería

El cerebro · Quiz1 / 4 · ★ 0

¿Qué parte del encéfalo concentra la mayoría de las neuronas?