Migraciones animales
Los viajes más épicos del planeta
Un ave de pocos gramos puede recorrer más de 70.000 km al año, y otra cruzar el Pacífico sin detenerse. Las migraciones son hazañas de resistencia y navegación.
La cigüeña con una flecha
Durante siglos nadie sabía adónde iban las aves en invierno. Aristóteles pensaba que algunas se transformaban en otras especies o que hibernaban escondidas, y todavía en el siglo XVIII había quien creía que las golondrinas pasaban el invierno en el fondo de los lagos. La respuesta llegó de forma inesperada en 1822, cuando en el pueblo alemán de Klütz se cazó una cigüeña blanca con una lanza africana clavada en el cuello. Había volado miles de kilómetros desde África con el arma encima. Esa Pfeilstorch, cigüeña flecha, se conserva en la Universidad de Rostock y fue una prueba contundente de la migración.
En 1899, el danés Hans Christian Mortensen empezó a colocar anillos de metal numerados en las patas de las aves. Así nació el anillamiento científico, que, junto con los rastreadores satelitales actuales, permitió reconstruir rutas increíbles.
Récords de resistencia
- El charrán ártico cría en el Ártico y pasa el verano austral en la Antártida. Un estudio de 2010 midió viajes anuales de unos 70.000 kilómetros en promedio. A lo largo de su vida puede recorrer una distancia equivalente a varios viajes de ida y vuelta a la Luna.
- La aguja colipinta ostenta el récord de vuelo sin escalas: en 2022 un ejemplar juvenil voló unos 13.560 kilómetros desde Alaska hasta Tasmania en unos 11 días, sin comer, beber ni posarse.
- Una tortuga laúd rastreada entre 2006 y 2008 recorrió más de 20.000 kilómetros desde Indonesia hasta la costa de Oregón.
- La mariposa monarca vuela hasta unos 4.000 kilómetros desde Canadá y Estados Unidos hasta los bosques de oyamel de Michoacán, en México. Ninguna mariposa hace el viaje completo de ida y vuelta: el ciclo lo cumplen varias generaciones.
La gran migración del Serengueti
En África oriental ocurre el mayor movimiento de grandes mamíferos terrestres. Alrededor de 1,3 millones de ñus, acompañados por cientos de miles de cebras y gacelas, recorren en círculo los pastizales del Serengueti, en Tanzania, y la reserva de Masái Mara, en Kenia, siguiendo las lluvias y el pasto fresco. El cruce del río Mara, con cocodrilos al acecho, es uno de los espectáculos naturales más dramáticos del mundo.
Dato curioso: muchos playeros que crían en la tundra ártica de Norteamérica pasan el invierno austral en humedales y pastizales de Sudamérica, incluidos el Chaco y el Pantanal. Paraguay es una escala de rutas que unen los dos extremos del continente.
Cómo se orientan
Los animales migratorios combinan varias brújulas:
- La posición del Sol y, de noche, de las estrellas.
- El campo magnético terrestre: se investiga una proteína del ojo de las aves, el criptocromo, como posible sensor magnético.
- Olores, como los salmones que vuelven al río donde nacieron.
- Puntos de referencia del paisaje, como costas, ríos y cordilleras.
Hoy las migraciones enfrentan nuevas amenazas: edificios iluminados que desorientan a las aves de noche, represas que cortan ríos, pérdida de humedales de escala y el cambio climático, que desfasa la llegada de los animales con la disponibilidad de alimento.
Galería
¿Qué probó la famosa cigüeña flecha de 1822?
Conexiones
Seguí el hilo
La ballena azul
El animal más grande que jamás existió
Ecosistemas
La red invisible que conecta a todos los seres vivos
Cambio climático
El experimento que la humanidad hace con su planeta
Magnetismo
La fuerza invisible que guía brújulas y protege la vida
Dinosaurios
Los reyes del Mesozoico, y sus herederos con plumas
Los océanos
El planeta azul que apenas conocemos
Aristóteles
El maestro de los que saben
Prehistoria
Tres millones de años antes de la escritura
La Antártida
El continente de los extremos