Ecosistemas
La red invisible que conecta a todos los seres vivos
Un ecosistema une seres vivos, suelo, agua y clima en un sistema que intercambia energía y materia. Del Pantanal al fondo marino, todo está conectado.
Una palabra para lo que estaba conectado
En 1866, el biólogo alemán Ernst Haeckel inventó la palabra ecología, del griego oikos, casa: la ciencia de las relaciones de los seres vivos con su entorno. Pero el concepto clave llegó en 1935, cuando el botánico británico Arthur Tansley propuso el término ecosistema para describir un conjunto formado por organismos y por el ambiente físico en el que viven, como una unidad inseparable. Un lago, un bosque o una charca temporal son ecosistemas; también lo es la Tierra entera, la biosfera.
Cómo funciona un ecosistema
Todo ecosistema tiene dos componentes:
- Bióticos: plantas, animales, hongos y microorganismos.
- Abióticos: luz, temperatura, agua, suelo, nutrientes y gases.
La energía entra casi siempre como luz solar, capturada por plantas y algas. Luego fluye por los herbívoros y carnívoros, y en cada paso se pierde buena parte como calor. En 1942, el joven ecólogo Raymond Lindeman estudió un lago de Minnesota y mostró que solo una fracción pequeña de la energía pasa de un nivel al siguiente, en torno al 10 % según la regla general derivada de su trabajo. La materia, en cambio, se recicla: el carbono, el nitrógeno y el fósforo circulan una y otra vez gracias a los descomponedores.
Especies clave
En la década de 1960, el ecólogo Robert Paine retiró estrellas de mar de un tramo de costa rocosa en el estado de Washington. Sin su depredador, los mejillones se multiplicaron, desplazaron a otras especies y la diversidad del lugar se desplomó. En 1969 acuñó el término especie clave: aquella cuyo efecto en el ecosistema es desproporcionado respecto de su abundancia.
El caso más famoso es el de Yellowstone. Los lobos habían sido eliminados del parque en la década de 1920. Entre 1995 y 1996 se reintrodujeron 31 lobos traídos de Canadá. Su presencia redujo y desplazó a los ciervos, que dejaron de devorar los brotes junto a los ríos, lo que favoreció a sauces y álamos, a los castores y a muchas aves. Los científicos aún debaten la magnitud de esa cascada, pero el ejemplo se volvió emblema de cómo un solo depredador reordena un paisaje.
Dato curioso: entre 1991 y 1993, ocho personas vivieron encerradas en Biosfera 2, un ecosistema artificial en Arizona. El oxígeno cayó tanto que hubo que inyectarlo desde afuera: reproducir lo que la naturaleza hace gratis resultó casi imposible.
Los ecosistemas de Paraguay
Paraguay reúne ecosistemas muy distintos en poco espacio. Al oeste, el Chaco combina bosques secos, palmares y humedales. Al norte comparte con Brasil y Bolivia el Pantanal, el humedal tropical más grande del mundo, con unos 150.000 a 195.000 km² según cómo se lo delimite. Al este se extendía el Bosque Atlántico del Alto Paraná, uno de los más biodiversos del planeta, del que hoy queda solo una fracción. En 1997, un equipo dirigido por Robert Costanza estimó que los servicios que prestan los ecosistemas del mundo, como agua limpia, polinización y suelos fértiles, valían unos 33 billones de dólares al año, más que todo el PIB mundial de entonces.
Galería
¿Qué demostró Robert Paine al retirar estrellas de mar de la costa?
Conexiones
Seguí el hilo
Cadena alimenticia
Quién se come a quién, y por qué importa
Arrecifes de coral
Las selvas tropicales del mar
Fotosíntesis
Cómo la luz del Sol se convierte en comida y oxígeno
Abejas y polinización
Las pequeñas obreras que alimentan al mundo
El reino de los hongos
Ni plantas ni animales: el tercer gran reino
El río Amazonas
El río más caudaloso del planeta
Cambio climático
El experimento que la humanidad hace con su planeta
El Acuífero Guaraní
El mar escondido bajo cuatro países
Cataratas del Iguazú
Agua grande en la triple frontera
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