Los músculos

Más de 600 motores que mueven cada gesto

El cuerpo tiene más de 600 músculos esqueléticos que representan entre un 30 % y un 40 % del peso. Funcionan gracias a filamentos que se deslizan unos sobre otros.

Tres tipos de músculo

Cada movimiento, del parpadeo a una carrera, depende de los músculos. Existen tres tipos:

  • Esquelético: unido a los huesos por tendones, se controla de forma voluntaria. Sus células, largas y con muchos núcleos, se ven estriadas al microscopio.
  • Cardíaco: forma el corazón. También es estriado, pero se contrae solo, sin descanso.
  • Liso: recubre órganos como el estómago, los intestinos, la vejiga y los vasos sanguíneos. Trabaja de forma involuntaria y lenta.

El cuerpo humano tiene más de 600 músculos esqueléticos, y en conjunto suman entre un 30 % y un 40 % del peso corporal, algo más en los hombres. El más grande es el glúteo mayor, que nos permite subir escaleras y mantenernos erguidos. El más largo es el sartorio, que cruza el muslo en diagonal desde la cadera hasta la rodilla. El más pequeño es el estapedio, en el oído medio, de apenas un milímetro, que amortigua los sonidos fuertes.

Solo saben tirar

Los músculos esqueléticos solo pueden contraerse, es decir, tirar; nunca empujan. Por eso trabajan en parejas opuestas: cuando el bíceps se contrae, el codo se flexiona; para estirarlo, se contrae el tríceps mientras el bíceps se relaja. Los huesos funcionan como palancas y las articulaciones como bisagras.

Dato curioso: la proteína más grande conocida del cuerpo humano es la titina, que funciona como un resorte dentro del músculo. Tiene alrededor de 34.000 aminoácidos.

Chispas en ancas de rana

Galeno, en el siglo II, ya sabía que los nervios controlan los músculos, y en 1543 Vesalio los ilustró con un detalle inédito en su Fabrica. Pero el mecanismo era un misterio. En 1791, el médico italiano Luigi Galvani publicó que las ancas de rana muertas se contraían al tocarlas con metales: había descubierto que el músculo responde a la electricidad. A mediados del siglo XIX, el francés Guillaume Duchenne de Boulogne aplicó pequeñas corrientes en el rostro de voluntarios y fotografió las expresiones resultantes; en 1862 publicó su atlas de la mímica humana, y describió además la distrofia muscular que hoy lleva su nombre.

Los filamentos deslizantes

En 1942, en Hungría, Albert Szent-Györgyi y Bruno Straub identificaron las dos proteínas protagonistas: la actina y la miosina. En 1954, dos equipos británicos publicaron en el mismo número de Nature la teoría de los filamentos deslizantes: Andrew Huxley y Rolf Niedergerke por un lado, y Hugh Huxley y Jean Hanson por otro. Los filamentos de miosina tiran de los de actina como remeros que jalan una soga, y el músculo se acorta. La energía la aporta el ATP, y la señal de arranque es la liberación de calcio dentro de la fibra.

Fuerza, entrenamiento y genes

Cuando se entrena, las fibras musculares crecen en grosor: eso es la hipertrofia. Hay fibras lentas, resistentes a la fatiga, abundantes en los maratonistas, y fibras rápidas, potentes pero que se cansan pronto, típicas de los velocistas. En 1997, el equipo de Se-Jin Lee descubrió la miostatina, una proteína que frena el crecimiento muscular. Los animales sin ella, como ciertas razas de ganado, tienen una musculatura enorme. Con la edad se pierde masa muscular, un proceso llamado sarcopenia, que el ejercicio de fuerza puede frenar a cualquier edad.

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Los músculos · Quiz1 / 4 · ★ 0

¿Por qué los músculos esqueléticos trabajan en pares opuestos?