
Miguel de Cervantes
Soldado, cautivo y padre de la novela moderna
Herido en Lepanto, cautivo cinco años en Argel, recaudador de impuestos y preso, Cervantes publicó a los 57 años Don Quijote de la Mancha y cambió para siempre la literatura.
Una juventud errante
Miguel de Cervantes Saavedra nació en Alcalá de Henares, probablemente el 29 de septiembre de 1547, día de San Miguel; fue bautizado el 9 de octubre. Su padre, Rodrigo, era un cirujano-barbero de escasos recursos que se mudaba de ciudad en ciudad buscando trabajo, y la familia pasó por Valladolid, Córdoba, Sevilla y Madrid. En 1569 Miguel aparece en Roma al servicio del cardenal Acquaviva; poco después se alistó en los tercios españoles en Italia.
«El manco de Lepanto»
El 7 de octubre de 1571 combatió en la batalla de Lepanto, donde la Santa Liga derrotó a la flota del Imperio otomano. Aunque tenía fiebre, pidió un puesto de peligro en la galera Marquesa y recibió dos arcabuzazos en el pecho y uno en la mano izquierda, que le quedó inutilizada para siempre. Cervantes la llamaría con orgullo «la más alta ocasión que vieron los siglos».
En septiembre de 1575, cuando regresaba a España con su hermano Rodrigo, su galera fue capturada por corsarios berberiscos. Las cartas de recomendación que llevaba hicieron creer a sus captores que era alguien importante y fijaron un rescate altísimo. Pasó cinco años cautivo en Argel e intentó escapar cuatro veces; en cada ocasión asumió la responsabilidad para proteger a sus compañeros. En 1580 los frailes trinitarios pagaron 500 escudos y lo liberaron.
Comisario, recaudador y preso
De vuelta en España no consiguió el cargo en América que pedía. En 1584 se casó con Catalina de Salazar y en 1585 publicó su primera novela, La Galatea. Trabajó como comisario de abastos para la Armada que Felipe II enviaba contra Inglaterra, requisando trigo y aceite en Andalucía, y luego como recaudador de impuestos. Problemas de cuentas, en parte por la quiebra de un banquero, lo llevaron a la cárcel de Sevilla en 1597. En el prólogo del Quijote insinúa que la novela se «engendró en una cárcel».
El Quijote
En 1605 apareció en Madrid la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha: la historia de un hidalgo que, enloquecido por los libros de caballerías, sale a deshacer entuertos acompañado de su escudero Sancho Panza. Fue un éxito inmediato, con ediciones piratas y traducciones. Cervantes mezclaba parodia, realismo, ternura y reflexión sobre la propia ficción de una forma que lo convierte en el fundador de la novela moderna.
En 1613 publicó las Novelas ejemplares. En 1614 un autor que se escondía bajo el nombre de Alonso Fernández de Avellaneda publicó una continuación apócrifa; Cervantes respondió con la segunda parte auténtica en 1615, en la que los personajes ya saben que existe un libro sobre ellos.
Dato curioso: Cervantes y Shakespeare murieron con fecha 23 de abril de 1616, pero no el mismo día: Inglaterra usaba el calendario juliano y España el gregoriano, con diez días de diferencia. Esa coincidencia inspiró el Día Internacional del Libro.
Muerte y huesos recuperados
Murió en Madrid el 22 de abril de 1616 y fue enterrado al día siguiente en el convento de las Trinitarias Descalzas. Su última obra, Los trabajos de Persiles y Sigismunda, apareció póstuma en 1617. En 2015 un equipo de investigadores identificó en la cripta del convento fragmentos óseos que, según su informe, pertenecen con alta probabilidad a Cervantes. El español se llama a menudo «la lengua de Cervantes».
Galería
¿Qué lesión sufrió Cervantes en Lepanto?
Conexiones
Seguí el hilo
Don Quijote de la Mancha
El caballero loco que inventó la novela moderna
William Shakespeare
El hijo del guantero que inventó lo humano en escena
Imperio otomano
Seis siglos entre Oriente y Occidente
Renacimiento
Cuando Florencia volvió a mirar a los antiguos
Isabel I de Inglaterra
La Reina Virgen que derrotó a la Armada y dio nombre a una era
Era de los Descubrimientos
Cuando los océanos se convirtieron en caminos
Pablo Picasso
El malagueño que reinventó la pintura una y otra vez