
Guerra civil española
El ensayo general de la Segunda Guerra Mundial
De 1936 a 1939, la República española combatió a los militares sublevados de Franco. La guerra atrajo a voluntarios de todo el mundo y terminó en una dictadura de casi cuatro décadas.
Una república en tensión
El 14 de abril de 1931, tras la caída de la monarquía de Alfonso XIII, se proclamó la Segunda República española. Su programa de reformas —agraria, religiosa, militar, educativa y autonómica— entusiasmó a unos y alarmó a otros. España vivía fuertes tensiones: huelgas, la revolución de Asturias de 1934, violencia política en las calles y una sociedad polarizada entre izquierdas y derechas. En febrero de 1936 ganó las elecciones el Frente Popular, una coalición de izquierdas. El 13 de julio, el líder derechista José Calvo Sotelo fue asesinado por policías y militantes socialistas, lo que aceleró una conspiración militar ya en marcha.
El golpe que se volvió guerra
El 17 y 18 de julio de 1936, una parte del ejército se sublevó, con el general Emilio Mola como organizador y el general Francisco Franco al frente del ejército de África, en Marruecos. El golpe triunfó en Galicia, Castilla la Vieja, Navarra y parte de Andalucía, pero fracasó en Madrid, Barcelona, Valencia y el País Vasco. España quedó partida en dos y comenzó una guerra civil.
La Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini enviaron aviones, tanques y tropas a los sublevados; los aviones alemanes ayudaron a cruzar el estrecho a las tropas de África en el primer puente aéreo militar de la historia. La URSS ayudó a la República con armas y asesores, pagados con buena parte de las reservas de oro del Banco de España. Francia y el Reino Unido impulsaron un Comité de No Intervención que, en la práctica, perjudicó a la República.
Madrid, Guernica y el Ebro
En noviembre de 1936, Madrid resistió el asalto franquista al grito de «¡No pasarán!». Llegaron las Brigadas Internacionales, más de 30.000 voluntarios de unos cincuenta países. El 26 de abril de 1937, la Legión Cóndor alemana y la aviación italiana bombardearon la villa vasca de Guernica, una de las primeras destrucciones de una ciudad desde el aire. Picasso la inmortalizó en su enorme cuadro para la Exposición de París.
Dato curioso: El Guernica de Picasso permaneció en el Museo de Arte Moderno de Nueva York durante décadas por deseo del pintor, que no quería que volviera a España hasta que se restableciera la democracia. Llegó a Madrid en 1981.
La República sufría además divisiones internas entre comunistas, socialistas, republicanos y anarquistas, que estallaron en los combates de Barcelona de mayo de 1937. La gran ofensiva republicana del Ebro (julio–noviembre de 1938) fue la batalla más larga y sangrienta de la guerra y terminó en derrota. Barcelona cayó el 26 de enero de 1939, Madrid a fines de marzo, y el 1 de abril de 1939 Franco declaró terminada la guerra.
Exilio y dictadura
La guerra causó, según las estimaciones, alrededor de medio millón de muertos, contando el frente y la represión en ambas retaguardias. Cerca de medio millón de personas cruzaron a Francia en la Retirada, y miles de exiliados llegaron a México, Argentina, Chile y otros países americanos, donde enriquecieron la vida intelectual. Franco gobernó como dictador hasta su muerte, el 20 de noviembre de 1975; luego vino la transición a la democracia.
Galería
¿Por qué el golpe de julio de 1936 se convirtió en una guerra larga?
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