
Urano
El gigante helado que rueda de costado
Primer planeta descubierto con telescopio, Urano gira tumbado sobre su órbita, con inviernos de 42 años y la atmósfera más fría del sistema solar.
El primer planeta descubierto
Hasta 1781 nadie sabía que el sistema solar tuviera más de seis planetas. El 13 de marzo de ese año, el músico y astrónomo aficionado William Herschel observaba desde el jardín de su casa en Bath, Inglaterra, cuando notó un objeto que no se comportaba como una estrella. Creyó que era un cometa, pero su órbita reveló que se trataba de un nuevo planeta, el primero descubierto con telescopio. El hallazgo duplicó el tamaño conocido del sistema solar. Herschel quiso llamarlo Georgium Sidus en honor del rey Jorge III, pero se impuso el nombre propuesto por Johann Bode: Urano, el dios griego del cielo.
Tumbado sobre su órbita
Urano mide unos 50.724 km de diámetro, cuatro veces la Tierra, y orbita a una distancia media de 2.871 millones de km. Su rasgo más extraño es su inclinación axial de unos 98°: gira prácticamente de costado, como una pelota que rueda por su órbita. Probablemente una colisión con un cuerpo de varias veces la masa terrestre, en los inicios del sistema solar, lo volcó. Como su año dura 84 años terrestres, cada polo pasa unos 42 años de luz continua seguidos de 42 años de oscuridad. Además gira en sentido retrógrado; su día dura unas 17 h 14 min.
Un gigante de hielo
Urano y Neptuno forman una categoría distinta de Júpiter y Saturno: los gigantes helados. Su atmósfera de hidrógeno, helio y algo de metano —que absorbe la luz roja y le da su color celeste verdoso— envuelve un manto denso y caliente de agua, amoníaco y metano en estado fluido, que los científicos llaman "hielos" por su composición. Curiosamente, Urano casi no emite calor interno, a diferencia de los otros gigantes, y su atmósfera registra la temperatura más baja medida en un planeta: unos −224 °C.
Anillos y lunas de Shakespeare
En 1977, observando cómo una estrella parpadeaba al pasar detrás del planeta, astrónomos descubrieron que Urano tiene anillos: se conocen 13, oscuros y estrechos. Sus lunas, a diferencia de las de otros planetas, llevan nombres de personajes de William Shakespeare y Alexander Pope: Titania, Oberón, Miranda, Ariel, Umbriel, Puck... Se conocen 29; la más reciente, diminuta, fue descubierta por el telescopio James Webb en 2025. Miranda tiene uno de los paisajes más extraños del sistema solar, con acantilados de unos 20 km de altura.
Dato curioso: el campo magnético de Urano está inclinado unos 59° respecto de su eje de rotación y desplazado del centro del planeta, por lo que su magnetosfera gira dando tumbos como un sacacorchos.
Una sola visita
Sólo una nave ha visitado Urano: la Voyager 2, que lo sobrevoló el 24 de enero de 1986 y descubrió diez nuevas lunas y dos anillos. Lo encontró en un momento poco habitual, con una magnetosfera comprimida por una ráfaga de viento solar, lo que pudo sesgar parte de lo aprendido. Por eso la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos recomendó en 2022 como máxima prioridad una misión orbital, el Uranus Orbiter and Probe, que llevaría una sonda a su atmósfera. Telescopios como el Hubble y el James Webb siguen observando sus estaciones extremas, sus tormentas y sus anillos desde lejos.
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