
Ada Lovelace
La hija de Byron que imaginó el software un siglo antes
Matemática victoriana e hija del poeta Lord Byron, escribió en 1843 lo que se considera el primer programa informático y vislumbró que una máquina podría manipular algo más que números.
La hija del poeta
Augusta Ada Byron nació en Londres el 10 de diciembre de 1815, única hija legítima del poeta Lord Byron y de Annabella Milbanke, una mujer culta apasionada por las matemáticas a quien Byron apodaba «la princesa de los paralelogramos». El matrimonio se rompió semanas después del nacimiento; Byron dejó Inglaterra y Ada nunca volvió a verlo. Él murió en Grecia en 1824, cuando ella tenía ocho años.
Temerosa de que la hija heredara el temperamento «poético» del padre, Annabella le impuso una educación rigurosa en matemáticas y ciencias. Ada fue una niña enfermiza, pero de imaginación desbordante: a los 12 años estudió el vuelo de las aves y proyectó una máquina voladora que llamó «Volación». Entre sus tutores estuvieron la científica Mary Somerville y el lógico Augustus De Morgan.
El encuentro con Babbage
En junio de 1833, con 17 años, conoció en una velada al matemático Charles Babbage, que le mostró un fragmento de su Máquina Diferencial, una calculadora mecánica de engranajes. Ada quedó fascinada. Se inició así una amistad intelectual de casi veinte años. En 1835 se casó con William King, que en 1838 se convirtió en conde de Lovelace; tuvieron tres hijos.
Babbage concibió después un proyecto mucho más ambicioso, la Máquina Analítica: una computadora mecánica de propósito general, programable con tarjetas perforadas como las del telar de Jacquard, con una unidad de cálculo («el molino») y una memoria («el almacén»). Nunca llegó a construirse.
Las Notas de 1843
En 1842 el ingeniero italiano Luigi Menabrea publicó en francés un artículo sobre la Máquina Analítica. Ada lo tradujo al inglés y le añadió siete notas, de la A a la G, que terminaron triplicando la extensión del original. Se publicaron en 1843 firmadas solo con sus iniciales, A. A. L.
En la Nota G describió paso a paso cómo la máquina calcularía los números de Bernoulli, con un diagrama de operaciones y variables que muchos consideran el primer programa informático publicado. El debate sobre cuánto aportó ella y cuánto Babbage sigue abierto entre historiadores, pero hay consenso en algo: su visión fue más lejos que la de él. Ada intuyó que, si la máquina manipulaba símbolos, podría trabajar con letras o con música, no solo con números. También advirtió que la máquina «no tiene pretensión alguna de originar nada»: solo puede hacer lo que se le ordena. Un siglo después, Alan Turing discutiría esa frase bajo el nombre de «objeción de Lady Lovelace».
Dato curioso: Ada definía su enfoque como «ciencia poética»: la imaginación, decía, era tan necesaria para la matemática como para el arte.
Final temprano y legado
Sus últimos años estuvieron marcados por deudas de apuestas en carreras de caballos y por un cáncer uterino. Murió el 27 de noviembre de 1852, con 36 años, la misma edad que su padre. Por deseo propio fue enterrada junto a Byron en la iglesia de Hucknall.
Su trabajo quedó casi olvidado hasta que fue redescubierto en el siglo XX con la llegada de las computadoras. En 1980 el Departamento de Defensa de Estados Unidos bautizó en su honor el lenguaje de programación Ada, y cada segundo martes de octubre se celebra el Día de Ada Lovelace para visibilizar a las mujeres en ciencia y tecnología.
Galería
¿Qué calculaba el programa de la Nota G?
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Algoritmo de Euclides
El máximo común divisor de dos números se obtiene reemplazando el mayor por el resto de dividirlo entre el menor, hasta llegar a cero.